¿Por qué vino Robert Kennedy a Linares?

04-02-2018


La visita del Senador Demócrata de Estados Unidos Robert Kennedy a Linares, fue, en su momento, una de las actividades más relevantes que se haya vivido, tanto por la legendaria fama del notable político americano, como por el hecho que antes de esa fecha y hasta hoy, ningún personero de ese rango ha vuelto a la ciudad.
En esa época, estudiantes del Liceo, fuimos llevados a ver pasar la comitiva descubierta con el rubio personaje despeinado al viento y su esposa Ethel. Carreras, gritos, aplausos, vítores y empujones rodearon aquella fugaz llegada de Kennedy a la plaza por menos de una hora.
Se habló, se escribió y se alabó la gestión del Intendente Héctor Taricco, la valoración que hizo de Linares la embajada yanqui, que la ciudad había salido al mundo, etc.
Fue un relámpago de fama impensada. Una satisfacción ilimitada llenó legítimamente el pecho del Intendente, del Alcalde Salman Sajuria, de los huasos que se le acercaron y de los alumnos que incluso intercambiaron algunas palabras con él.
Pero, en agosto de 1965, cuando se determinó la visita del personero a América Latina, el Servicio Secreto viajó a Chile y analizó los lugares que podría recorrer el senador. La embajada determinó que Kennedy no podía dar señales de temor al eludir lugares, como Concepción, donde estaba floreciente y en su mejor momento el MIR. Se sabía que en Santiago la cosa era manejable, pero las ciudades del sur eran inquietantes para los agentes. El asesinato del Presidente, hermano del senador, no ocurrió en Washington ni Nueva York, sino que en Dallas, costa oeste del país.
Hace unos diez años, la CIA desclasificó documentos secretos sobre Chile. Llegaron a la Biblioteca Nacional en cajas y, con la ayuda de nuestro amigo Juan Camilo Lorca, en ese instante Jefe de la Oficina de Referencias de ese servicio, pudimos fotocopiar varios. Como por ejemplo, la ocasión en que don Patricio Aylwin estuvo a punto de ser detenido en Talca, cuando se reunió con dirigentes del NO, o los papeles sobre Orlando Letelier y su asesinato, etc. El gobierno chileno de esa época no dio mucha importancia a estos documentos, pero días después los puso a resguardo.
Entre ellos, venía el informe del Servicio Secreto referido a la visita del senador americano en 1965.
Los agentes llegaron al país tres meses antes. Se examinó Talca. Se tomó contacto con autoridades locales (con nombres tachados en las hojas desclasificadas) y luego se vino a Linares, donde se realizó similar indagación. Debemos lamentar otra vez que se borraran los nombres, pero ello es la tónica de todos los papeles de la CIA.
El informe dice sobre Linares:
“Es más seguro a que el Senador Kennedy viaje a Linares, a unos 300 kilómetros al sur de Santiago y no a Talca, aun cuando esta ciudad tiene mejor aeropuerto, pero hemos detectado, por informaciones de la policía chilena, un movimiento de izquierda muy potente y quizás peligroso. Además el Intendente no dio seguridades de estar en la ciudad cuando viaje el senador.
Linares es más simple y con gente menos politizada y, tras volver de Concepción, debiera hacer una escala en ese aeródromo, donde nuestros equipos de radio guiarían el vuelo.
El Intendente se mostró franco y preciso para recibirlo, pero el senador no debe subir al balcón del ayuntamiento por la mayor exposición de su cuerpo.
No hay movimientos de izquierdas ni ultras en esta ciudad y el senador puede tener una mayor cercanía con la gente según nos aseguró xxxxxxxxxxxx dirigente de la derecha local y xxxxxxxxxxxxxxx hombre militante de la democracia cristiana, partido de gobierno en este instante.
El Servicio Secreto ya ha ubicado agentes en la ciudad y tiene bajo control, visual puntos estratégicos.”
Kennedy, efectivamente, como lo dice El Heraldo, “se negó a subir a los balcones del Municipio y solo accedió a hablar de una plataforma instalada en plena calle”. ¿Cómo apareció esa oportuna plataforma, justo en ese lugar?
De esta forma, Kennedy vino, debidamente protegido a un Linares seguro. Y retornó a Santiago apenas los agentes de seguridad se lo avisaron.
En consecuencia, no vino por ser la ciudad más notable, sino que la menos peligrosa.
No es menor.
FOTO: Robert Kennedy, saludado por el Intendente Taricco a su llegada a Linares, en 1966.

2: Informe del Servicio Secreto, de agosto de 1965.


JAIME GONZALEZ COLVILLE
Academia Chilena de la Historia

http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/-por-que-vino-robert-kennedy-a-linares | 19-12-2018 02:12:34