Chile el País retroactivo, ley Sophia

01-02-2018


La retroactividad es la cualidad o característica de actuar desde el presente hacia el pasado, efectuar una acción que satisfaga o responda a una necesidad pasada. La retroactividad es opuesta a la proactividad entendiendo a esta última como la anticipación a algún hecho.
En términos de aplicación de la justicia formal, en términos de actuación ante un conflicto o problemática, Chile es un país llamativamente retroactivo, de un pensamiento resolutivo altamente lógico y aritmético. En el proceso de aprendizaje de la matemática, a un alumno de cuarto año básico se le presenta un problema, para a partir de aquel problema hallar una solución. En esta etapa del desarrollo, es necesaria la presencia de un problema como base para lograr luego la resolución. Aún no se comprende el concepto de anticipación, para evitar la manifestación de un problema. En nuestro país sucede algo similar. Las autoridades actúan o accionan después de que se presente un problema, y esto de algún modo pareciera ser lógico.
Por ejemplo: los habitantes de una población a la orilla de la autopista cruzan de un lado hacia el otro para dejar a sus hijos en una escuela. Como no hay una pasarela ni un cruce habilitado, las personas saltan peligrosamente sobre las barreras de contención. Luego del atropello de tres personas, una de ellas un niño, las autoridades piensan y actúan sobre este problema construyendo una pasarela.
Un ejemplo aún más certero y corroborable: un cruce ferroviario sin la señalética apropiada en el sector de Paine de la comuna de Longaví. Una micro del recorrido es impactada por el tren, muriendo en el fatal accidente más de siete personas, entre ellas alumnos de una escuela rural. Una vez más, las autoridades luego del problema actúan y desde aquel trágico instante el cruce cuenta con la señalética recomendada.
Luego de la muerte de Emilia Silva de nueve meses de edad, se crea y aplica la “ley Emilia” que castiga fuertemente a los conductores que manejan bajo los efectos del alcohol. Luego del asesinato de Daniel Zamudio, se crea y aplica la “ley Zamudio” que castiga fuertemente la discriminación arbitraria. Luego de la muerte por maltrato al perro cholito, se promulgó la “ley Cholito” que castiga con cárcel y altísimas multas por causa del maltrato animal.

En este pletórico y hermoso país, siempre es necesario primero el problema y luego la solución, primero la muerte de alguien para luego crear y promulgar la ley. En este sentido nuestras autoridades son retroactivas: después del problema se busca una solución, en sencillas palabras se actúa siempre luego de la tragedia, hoy se discuten y promulgan leyes en base a problemas que ocurrieron ayer. Sin ese maldito ayer no habría este bendito hoy.
Durante la semana pasada nos enteramos del bestial abuso sexual y asesinato de la infante Sophia (1 año y 11 meses de edad) por parte de su padre, una lacra que ya contaba con un amplio prontuario delictual. Este maldito canalla, torturó, abusó y asfixió a su propia hija en variadas ocasiones hasta causarle la muerte por aplastamiento. Luego de un hecho tan aberrante como este, nuevamente la proclama social pide unánimemente una nueva ley, la “ley Sophia” que endurezca drásticamente los castigos sobre los abusadores de menores. Actualmente las penas para delitos como estos van desde los 15 años hasta el presidio perpetuo con la posibilidad de libertad condicional después de los 40 años de pena cumplida.
Muy probablemente, hoy luego de esta nueva muerte (y es eso lo que todos esperamos) las autoridades de justicia y los representantes del Senado actúen discutiendo y promulgando una ley que responda adecuadamente al problema. Seguimos siendo retroactivos, exigiendo, discutiendo y promulgando leyes que salden la deuda de la leche ya derramada. Sin problema no hay solución, sin pregunta no hay respuesta, sin delito no hay ley. Triste lógica aritmética, triste pensamiento Newtoniano de causa y efecto, acción y reacción. Esa lógica, aquí ya no nos es útil.
Nos falta educarnos en la proactividad ya que somos demasiados reactivos, carecemos del sentido de la anticipación y de las acciones preventivas. Actúese antes del conflicto social, prevéngase el delito. Requerimos de autoridades perspicaces con la capacidad de prever y de adelantarse a este tipo de crisis. Como una nación aún joven, adolecemos de mucho, entre esto de una Ley más rigurosa, eficaz e inteligente. Como dijo Niccolo Maquiavelo: “La ley no debe tornar al pasado, sino prever el futuro”. La ley no debe normar la razón para evitar un mal común, más bien debe ordenar la razón para proponer el bien común. Pero la culpa no cae sobre la tinta y el papel, sino sobre los que untan la pluma y escriben sobre el papel. La ley judicial nace desde el hombre para el hombre, y sin hombres realmente sabios no habrá ley realmente inteligente.


¿Nos cansaremos alguna vez de esperar la tragedia para levantarnos y actuar? ¿cuántos más de nuestros niños han de ser salvajemente ultrajados para despertar y tomar conciencia? Que la pequeña Sophia nos perdone, que perdone a su madre víctima y cómplice, que perdone a los que cobardemente guardaron silencio, que perdone a estas leyes y procesos judiciales inservibles, que perdone a estos padres que se apasionan demasiado por el futbol y se ciegan por las drogas más que por sus hijas, que perdone a estas madres que se desesperan por las teleseries de la tarde más que por el llanto de sus niñas.
Pena de muerte irrefutable para aquel que se atreva a violentar sexualmente a nuestros niños. Ley Sophia ahora para que no nos vuelva a suceder lo de ayer…
(Texto dedicado y en honor a la pequeña Sophia…que en Paz descanse sobre este suelo satisfecho de podredumbre no digno para ella)

(Boris Albert. Filósofo y Psicopedagogo
www.facebook.com/borisbpd)

http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/chile-el-pais-retroactivo-ley-sophia | 21-02-2018 07:02:22