Cuando el deporte era un disfrute

02-02-2018


Para quienes somos seguidores del deporte – no necesariamente fanáticos- resultaba un particular placer seguir las transmisiones de diversas disciplinas a traves de las señales de alguno de los dos canales que captábamos en nuestra zona. Junto con mostrar las alternativas del juego – fútbol o tenis, sobre todo, pero también competencias atléticas- las emisoras contaban con especialistas en las áreas, quienes nos ilustraban y educaban acerca de lo que acontecía en la pista, juntamente con las determinaciones en la cancha de parte de los competidores y sus cuerpos técnicos. De esta manera, muchos que no conocían algunas variantes del deporte, adquirían nociones de los mismos y aprendían a apreciar e incluso a disfrutar de ellos, gracias a la gúia de mentores como el "Pato" Cornejo, el "Sapo“ Livingtone o a la Soledad Bacarreza.
Hoy la oferta en este ámbito a crecido geométricamente. No solamente podemos acceder a los deportes mencionados, sino que el cable y otras prestacones televisivas, nos permiten alcanzar una gama casi inconmensurable: automovilismo, vóleibol, básquetbol, golf, motocross, deportes extremos, etc, etc. Junto con ello, quien quiera seguir el desarrollo de importantes eventos mundiales, tiene hoy por hoy la oportunidad que jamás se nos dio en las anteriores décadas.
Sin embargo, ya no es lo mismo, a pesar de la abrumadora oferta existente. Pareciera que el deporte y su proyección a través de los medios se ha convertido en una locomotora desbocada, cuyo convoy debemos abordar, a riesgo de ser aplastados. Si bien la actividad en las pistas es dinámica y energética, la imagen que aparece en la pantalla, junto a la música -geneneralmente rock metalero- da la impresión de una desenfrenada y frenética actividad que no da tiempo ni para respirar. Súmese a eso que luego de los breves pasajes de competencia, asoma una desbordante publicidad que nos dirige la atención a otros eventos similares o a productos que nos hacen olvidar prácticamente lo que estamos viendo. Qué decir de los "comentaristas" o "presentadores" que cumplen un papel desconocido, puesto que no hacen lo uno ni lo otro: no comentan, no presentan, no ilustran, no entregan información, es decir, se ganan la plata solo por prestar su imagen, pues por logeneral son famosos ex deportistas.
Una gran estrella del deporte mundial, Novak Djokovic, que fue número 1 tel tenis mundial, declaró que en las grandes competencias actualmente lo menos que interesa es el deporte, sino el negocio que lo rodea. La dictadura de los medios de comunicación y su urgencia por mantener atrapados a los televidentes, prima sobre las condiciones y calidad del torneo, la salud de los deportistas -el último Abierto de Australia se jugó con temperaturas insoportables, con jugadores que se retiraban del partido por daño físico y otros que terminaban en el hospital- y sobre el amor al juego, que se ve sobrepasado por la abrumadora publicidad y la aplanadora de los tiempos televisivos.
En nuestro país, la disputa por los recursos que deja la televisión también ha afectado la programación, difusión y organización del campeonato futbolísticos, llegando a celebrarse compromisos incluso con los estadios vacíos. Un legendario periodista deportivo linarense, me confesaba una vez que se hastió del fútbol por motivos como esos, derivando a otras disciplinas que aún no han sido capturadas por este tráfago mercantil.
Pasaron los tiempos, aquellos donde el disfrute deportivo era muy diferente al que conocen las nuevas generaciones, con tiempo no solo para la brega física, sino para saborear las infinitas dimensiones que esta fundamental actividad humana nos ofrece.

http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/cuando-el-deporte-era-un-disfrute | 20-05-2018 08:05:16