Lecciones tras la tormenta de fuego

02-02-2018


Transcurrido un año del evento llamado Tormenta de fuego y el Incendio forestal de sexta generación acontecido en la zona centro sur de Chile, surgen las preguntas: ¿Se aprendieron las lecciones luego del desastre? ¿quedan acciones por realizar de manera de evitar situaciones extremas?
En octubre de 2017 la Presidenta Michelle Bachelet anunció la estrategia para combatir incendios forestales en la temporada 2017-2018, la que se compone de tres ejes: 1) Fortalecimiento de la estrategia de combate al fuego, que involucra la prevención y mitigación de incendios forestales y preparación para la respuesta. 2) Cooperación público-privada para enfrentar la emergencia; a través de canales de comunicación efectivos entre ambos sectores; la prevención de infraestructura y la gestión de la emergencia desde lo local y la sociedad civil, y 3) La persecución penal a través de la coordinación interinstitucional, altas penas y de inteligencia forestal.
La evidencia muestra que se han realizado acciones de protección contra incendios forestales, tanto públicas como privadas y también en conjunto, desde el mismo año 2017. Tanto CONAF como las empresas forestales, han estado realizando acciones de prevención trabajando con comunidades y han informado a la ciudadanía de estas acciones a través de los medios masivos sus páginas web y redes sociales. Fundación Crate, Caritas Chile y otras ONG’s ya habían realizado esfuerzos para prevenir incendios forestales y preparar a los municipios para el combate de incendios, logrando el año 2017 enfrentar la emergencia con resultados positivos.
En cuanto a la protección contra incendios forestales, destacan los programas de educación ambiental y las campañas masivas de CONAF junto con las Comunidades Preparadas, en las que participan Arauco, Mininco, ONEMI, USAID/OFDA, CRC, Caritas y el Gobierno Regional a través de los recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR).
El 12 de enero, ONEMI y CONAF de la Región del Maule entregaron el nuevo Plan Accefor 2017-2020 a los encargados comunales de emergencia de la región, a los representantes públicos y privados del sistema de protección civil y al Comité regional de emergencia COE. Se trata de un plan de coordinación operativa para situaciones de emergencia forestal cuando un siniestro no puede ser controlado con los medios previstos en el plan básico.
En materia de combate de incendios forestales, tanto el sector público como privado han realizado inversiones en equipos de combate y también han aumentado las brigadas de combate.
No obstante, las acciones realizadas y la sensibilización de la comunidad frente a este problema, al 29 de enero de 2018, según la información vertida por CONAF, que se actualiza cada 15 minutos, el número de incendios forestales en la región del Maule, asciende a 342, solo un 22% menos que el periodo anterior y un 3% menos que el promedio del quinquenio, aún cuando no se ha completado la temporada. En la Mesa Forestal de la Región del Maule, sesión de enero del 2018, se ha puesto en alerta este resultado y se ha informado, que los esfuerzos de combate han prevenido la propagación extensiva de estos incendios.
De acuerdo a los investigadores, existe evidencia científica documentada que el actual escenario de cambio climático y las frecuentes fases positivas de oscilación antártica, han alargado la temporada de incendios forestales en el planeta, el tamaño de la superficie quemada y el número de incendios forestales, generando también una vegetación estresada y un suelo seco.
Las condiciones de sequía y altas temperaturas aumentarán la probabilidad de ocurrencia de incendios forestales, la duración y la severidad en el Centro Sur de Chile y Argentina; según ha informado Andrés Holz del Departamento de Geografía de Portland State University en E.E.U.U, en agosto del año 2017.
Si bien en esta temporada no se ha vivido una emergencia similar al año 2017, es preocupante el alto número de incendios forestales en la Región del Maule, a la fecha. Por lo tanto, el desafío de disminuir el número de incendios forestales surge como una oportunidad de acción humana directa y para enfrentarlo es necesario que cada ciudadano revise su relación con el medio ambiente, reconozca las acciones que pueden ocasionar un evento de ignición y un potencial incendio forestal.
La invitación es entonces, a ser parte activa de la solución y para esto es necesario estar informado de las causas de los incendios forestales en Chile y las medidas para evitarlos, información que se puede encontrar en el sitio web de CONAF. Una vez informados, es importante conversar sobre el problema en el núcleo familiar y en el lugar de trabajo, intercambiar ideas y también proponer medidas y acciones para evitar los incendios forestales y compartirlos con la comunidad, ya sea en las juntas de vecinos de sus comunas, las municipalidades y en las actividades de prevención que organiza CONAF.


Carmen Bravo
Académica de la Universidad Católica del Maule

http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/lecciones-tras-la-tormenta-de-fuego | 21-08-2018 11:08:45