Un poco de humanidad por favor

08-08-2020



En los últimos meses contestar una llamada telefónica de un número desconocido se ha transformado literalmente en un verdadero dolor de cabeza para muchos chilenos.

Escuchar todos los días las cifras que indican que ya son casi dos millones de personas que han perdido sus puestos de trabajo a lo largo del país, se suma a la angustia de no poder llevar hasta a los hogares los recursos básicos para sus familias durante el mes y vivir con el alma en un hilo preocupados que uno de los suyos pueda contagiarse cada vez que sale por un trámite. Ahora más encima se agrega una avalancha de hostigamientos y acosos de empresas de cobranza, las cuales no respetan absolutamente nada.

Hasta 10 llamados diarios en promedio, ya sea de tiendas comerciales, entidades financieras y call center de empresas de cobranzas, que bombardean recordando las deudas contraídas, los atrasos, los intereses y las amenazas de boletín comercial por no estar al día, haciendo caso omiso a las altas tasas de cesantía y la imposibilidad de trabajar por estos días.

Los efectos de un acoso por deudas, puede ser tan nocivo como un virus. Ingresa en el cuerpo y se queda rondando en la cabeza. Afecta la concentración, el sueño, las personas se vuelven más irritables, incide en la autoestima y hasta en la convivencia familiar. Además, puede generar, en un corto plazo, enfermedades y malestares generales, producto de esta verdadera presión psicológica y emocional que estas llamadas provocan.

Pedir a esta altura una pizca de consideración o la autorregulación de las empresas es demasiado ingenuo. Un poco de humanidad y sentido común no haría nada de mal, pero ante la ausencia de todos esos conceptos, entonces hacerlo por la vía legal es la única solución.

En el Congreso, la senadora Carmen Gloria Aravena junto a otros parlamentarios y el apoyo del senador Francisco Chahuán, presentaron un proyecto de Ley que busca prohibir el hostigamiento y acoso telefónico de las empresas de cobranzas, tiendas y todo tipo de entidades, reduciendo a un máximo de dos llamadas, correos o notificaciones mensuales durante el periodo de pandemia y hasta 60 días después de levantada la emergencia.

Una iniciativa que además sancionará las cobranzas indebidas, los envío de documentos que aparenten ser escritos judiciales y no lo son, así como llamados a familiares, terceras personas y hasta a oficinas o lugares de trabajo de las personas, lo que pueden afectar la convivencia normal o la situación laboral del deudor.

Tal vez sea la única forma de terminar con una conducta irresponsable, poco empática y que lamentablemente genera complicaciones a muchos chilenos en medio de la Pandemia, los cuales ya ni siquiera se atreven a responder un llamado telefónico de un número desconocido.



(Nicolás Cerda Diez
Psicólogo y Vicepresidente de Renovación Nacional)


http://www.diarioelheraldo.cl/noticia/un-poco-de-humanidad-por-favor | 20-10-2020 08:10:47