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El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 10-07-2019
El hombre agresor y sus guerras (Parte XII)
La guerra por la 5G
El sector de las telecomunicaciones está en plena agitación con el desarrollo de la tecnología 5G, la quinta generación tecnológica para servicios y datos móviles. Esta tecnología promete ser la revolución de la inteligencia artificial para el control de suministros, control del transporte, acceso a viviendas, comercio nacional e internacional, control de la información estratégica satelital y de seguridades nacionales.
Tan jugosos negocios y control de las actividades mundiales no se pueden escapar a la geopolítica del mundo. Estamos viendo que las tecnológicas chinas Huawei y ZTE van por delante de sus competidores occidentales y a partir de esto, están por ahora, las acusaciones cruzadas entre los competidores.
Veamos algunas portadas de importantes diarios del mundo.
Times Global: Estados Unidos inicia una campaña global contra Huawei en la nueva carrera de armas tecnológicas con China.
China Daily: Carrera por la 5G, en la cual Beijing pretende ser el líder.
La batalla por el desarrollo del 5G y su despliegue en el mundo es el actual punto de tensión entre Estados Unidos y China.
La Guerra Fría del siglo XXI es una disputa por el control de la tecnología del 5G, la quinta generación de banda ancha que permitirá una interconexión entre máquinas y personas como nunca antes se vio en la Historia de la Humanidad: Estados Unidos y China
5G es la primera red construida para servir a los sensores, robots, vehículos autónomos y otros dispositivos que se alimentarán continuamente de grandes cantidades de datos entre sí. Algo que permitirá a las fábricas, comercios, grandes construcciones e incluso ciudades enteras funcionar con menos intervención humana en el funcionamiento diario. También permitirá un mayor uso de las herramientas de realidad virtual e inteligencia artificial. Se cree que la interconexión podría llegar a ser 100 veces más rápida que la que tenemos ahora con el 4G.
Pero lo que es bueno para la vida cotidiana también es bueno para los servicios de inteligencia y los ciberataques. El sistema 5G es una red física de conmutadores y enrutadores. Pero depende más de las capas de software complejo que son mucho más adaptables y se actualizan constantemente, de manera invisible para los usuarios, al igual que un iPhone se actualiza automáticamente mientras se carga durante la noche. Eso significa que quien controla las redes, controla el flujo de información y puede cambiar, redirigir o copiar datos sin que el usuario tenga idea de lo que está sucediendo. Quien controle la red, controla el conocimiento.
Durante meses, la Casa Blanca estuvo trabajando en una orden ejecutiva que prohíbe a las compañías estadounidenses utilizar equipos de origen chino en redes de telecomunicaciones críticas. Eso va mucho más allá de las reglas existentes, que prohíben tales equipos solo en las redes gubernamentales. El nerviosismo por la tecnología china existe desde hace mucho tiempo en Estados Unidos, alimentado por el temor de que los chinos puedan insertar una "puerta trasera" en las redes de telecomunicaciones e informática que permitan a los servicios de seguridad de ese país interceptar las comunicaciones militares, gubernamentales y corporativas de todo el planeta, situación que EE.UU se sienten atrasado en su pretensión de ser ellos en liderar este “caballo de Troya” informático.
El ciberespionaje chino en compañías y oficinas del gobierno estadounidense, son constantes. Está manejado por piratas informáticos que trabajan para el Ministerio de Seguridad de Beijing. Y ese aparato de espionaje, a su vez, tiene acceso irrestricto a la información que manejan sus empresas tecnológicas. Donde entren empresas líderes chinas como Huawei, entran los espías de ese país. "Es importante recordar que las relaciones de las empresas chinas con el gobierno chino no son como las relaciones de las empresas del sector privado con los gobiernos en Occidente", explicó al New York Times, William Evanina, director del Centro Nacional de Contrainteligencia y Seguridad de Estados Unidos. "La Ley de Inteligencia Nacional de China de 2017 requiere que las compañías chinas apoyen, brinden asistencia y cooperen en el trabajo de inteligencia nacional chino, donde sea que operen".
El Pentágono insiste que el mundo está comprometido en una nueva carrera de armamentos, que involucra tecnología en lugar de armas convencionales, y que representa un grave peligro para “la seguridad nacional estadounidense”, sin mencionar que ellos quieren hacer lo mismo con China y el resto del mundo. En una época en la que las armas más poderosas, además de las nucleares, están controladas desde el ciberespacio, el país que domine la red 5G obtendrá una ventaja económica y de inteligencia y militar durante gran parte de este siglo.
Dentro de esta guerra tecnológica hay tres batallas fundamentales. La primera, es para proporcionar el equipo en el que se construyen las nuevas redes; la segunda es para desplegar ampliamente los servicios que incluye los nudos de conexión y routers; por último, el desarrollo de todo un paquete: el software, los dispositivos, los servicios y los procesos industriales. Estados Unidos ya perdió la primera carrera y, tal vez, pierda la segunda, pero no quiere quedar atrás también en la tercera, que es la que trae los principales beneficios económicos.
El impacto económico de estos servicios sería mucho más significativo que la construcción de equipos y la instalación de redes. Se espera que las aplicaciones de 5G generen 4 billones de dólares a nivel mundial solo en los primeros dos años. En contraste, el mercado mundial total proyectado para la instalación de redes 5G durante los próximos cuatro años es significativamente menor, de 57.000 millones de dólares, según la empresa de investigación de la industria IDC.
Las dos superpotencias ya están enfrascadas en esta dura disputa comercial. Y la raíz, está en la construcción de la red de banda ancha de quinta generación donde se enfrentan por el liderazgo de esta cuarta revolución industrial que determinará cuál será la potencia líder preponderante de los próximos 50 años y liquide totalmente a sus competidores.
En la Casa Blanca de Donald Trump existe la convicción de que debe haber un solo ganador en esta carrera tecnológica, y el perdedor debe ser desterrado. “La carrera por el 5G está en marcha y Estados Unidos debe ganar”, sentencia el presidente en un discurso reciente, mientras los chinos con su paciencia y sabiduría milenaria siguen exitosos adelante en esta carrera y no sabemos por ahora sus resultados comerciales, económicos, políticos y militares.
Carlos Cabezas Gálvez escritor y ensayista
Prensa El Heraldo | Imprimir | 421
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