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El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 29-03-2020
Respeto a las órdenes de nuestras autoridades
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André Maurois, uno de los grandes intelectuales franceses del siglo XX, escribió lo siguiente durante el periodo de la terrible segunda Guerra Mundial que tantas muertes, destrucciones y sacrificios, costaron duramente :
"Para sustentar la verdadera libertad, que es un gran bien, hacen falta, no sólo instituciones libres, sino una educación moral.
Seremos dignos de ser un pueblo libre en la medida que cada uno de nosotros haya aprendido a respetar al jefe legal, a soportar la existencia de una oposición, a escuchar los argumentos del adversario y, sobre todo, a colocar el interés del país por encima de las pasiones partidistas y de los intereses creados ". ( " Un arte de vivir", Obras Completas, Barcelona, 1968 , páginas 454-455).
He aquí la correcta doctrina moral que debe seguir, como dictado de la conciencia, toda persona digna y honorable, sobre todo en las horas trágicas que vivimos.
Frente a las actuales circunstancias que todos conocemos ... ¿ Es legitimo desobedecer, trastocar, burlar o resistir las órdenes e instrucciones de nuestras autoridades públicas ?...
! No ! ... Definitivamente no.
Quien observe ese mal comportamiento no es un ciudadano respetable; él ofende a su familia, a todos los demás miembros de nuestra comunidad nacional, y merece por ello ser sancionado duramente. Sin contemplaciones.
Por otra parte ... ¿ es legítimo que alguien aspire a sacar ventajas personales de la terrible situación que nos aflige, aumentando los precios de los productos básicos, de los remedios, de los servicios esenciales, de los medios que permiten enfrentar de mejor manera el flagelo que se ha desatado a nivel mundial ?...
! No ! Definitivamente no.
Una persona que se aprovecha de la necesidad o angustia ajena, especulando para aumentar sus ganancias, es un pésimo ciudadano que debe ser reprochado con severidad. Ningún especulador, ningún usurero, ningún ventajista despiadado tiene sitio en esta hora. Quien actuara de este modo es un indigno, que no puede reclamar para sí ni el menor respeto.
Aún más... ¿ es legítimo que un político, a nivel nacional o municipal, intente aprovechar electoralmente el dolor social en su favor, formulando declaraciones públicas rimbombantes e insensatas, carentes de toda seriedad, que inducen a la mayor confusión, con el único propósito de hacerse propaganda y autobombo cuando no está más que cumpliendo con sus obligaciones ...? En silencio de las palabras y con gran energía en las acciones , esas autoridades serán mucho más eficaces para la población ..y, por lo mismo, muchísimo más respetables y dignos de confianza.
De capitán a paje todos debemos actuar en estos días con la mayor prudencia, generosidad y humildad personal. Todas las especulaciones son siempre malas, pero en tiempo de crisis se tornan muy peligrosas. Tanto o más que la pandemia de virus que se debe controlar . Inducir a confusiones es agravar los problemas que de por sí ya lo son suficientemente graves.
Los ciudadanos debemos adoptar una actitud de obediencia y respeto por nuestras autoridades y sus disposiciones, aún aquellas que más nos pesen en lo personal.
Por su parte, las autoridades de todos los niveles, nacionales, regionales y municipales, deben conducirse ocupando la mayor prudencia, sobriedad, dándose por completo al servicio de la población, sin pedir nada para sí.
Cuando pase la tormenta - porque todo pasa en esta vida - la ciudadanía sabrá valorar a sus autoridades conforme al desempeño leal y sincero de cada una de ellas. Esto vendrá más adelante, en su debido tiempo.
En resumen , las normas de conductas ciudadanas a las que todos nos encontramos legal y moralmente obligados, pueden resumirse de este modo:
1. Cada ciudadano debe respetar las instrucciones y ordenes de la autoridad legal con sincera adhesión y aunque mucho nos pesen ;
2. Cada autoridad, según corresponda, debe atenerse al estricto marco de facultades que la ley les otorga, y no excederse en atribuciones que no tienen, ni menos abusar de tal desborde. Así se evitarán confusiones, falsas noticias, desorientaciones en los ciudadanos y faltas de coordinación en la aplicación de las medidas;
3. Nadie tiene derecho para aprovechar indebidamente en su favor de las dificiles circunstancias, creyendo que ellas son una "oportunidad" para obtener lucro o ganancias ilegitimas. Quien lo haga debe ser sancionado con la mayor energía bajo el cargo de miserable especulador usurero.
4. Tampoco deben especular electoralmente los políticos, ofreciendo o prometiendo lo que no pueden dar, creando falsas expectativas o expresando opiniones infundadas que no caben sino en sus cabezas codiciosas de falsa popularidad.
La unidad social será la base para salir airosos de esta grave crisis mundial.
Pero no basta la unidad. Ella debe ser una unidad disciplinada socialmente, bien orientada, con la verdad por delante, y provista de una solidaridad de unos con otros como nunca antes fue vista.
Todas las diferencias de opiniones, de filosofía y credos religiosos, políticas o de cualquier otra clase, deben posponerse a un plano secundario frente al bien común, única luz que debe guiarnos.
Los chilenos saldremos adelante gracias a la buena estrella de Chile, simbolizada en nuestra bandera y en la imagen histórica del Carmen, que nos guiarán a buen puerto como siempre nos ha sucedido.
Para que lo anterior ocurra del mejor modo y en el menor tiempo posible, la unidad social, la disciplina, y el respeto por nuestras autoridades, son indispensables y exigibles a todos por igual.


Luis Valentín Ferrada V.



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