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El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 11-07-2019
A 115 años de su natalicio Neruda y Linares
Los contactos de Neruda con Linares fueron esporádicos, más no intrascendentes. Desde ya, es interesante destacar que la Revista Linares recoge en 1935 su “Oda Tórrida” (Tomo 2°, pág. 462 de 1935) y luego “Poema de Amor” (Tomo 2°, pág. 333 de 1937)
Sin embargo, el primer homenaje que rinde su tierra natal al poeta, ocurre el 23 de octubre de 1937, trece días después que el poeta vuelve a Chile desde España. Sucede en un almuerzo que le ofrece el PEN Club de Santiago y el Instituto de Periodistas en la Quinta Normal. Don Julio Chacón del Campo decide asistir y convoca además a don Luis Manuel Rodríguez, a quien se comisiona para hacer uso de la palabra, a Claudio Rosales Yáñez, Jerónimo Lagos Lisboa, el Padre Bernardino Abarzúa Troncoso, Nazario Chacón del Campo, Januario Espinosa, Teófila Belmar Pereira, profesor de Parral y quien había sido colega de la madre de Neruda. Se invitó también al Alcalde Parral, don Juan de Dios Bueno, pro este no dio respuesta y tampoco accedió a enviar un saludo a su conterráneo. En la mesa se juntaron ciento treinta y tres personas y hablaron Rubén Azócar, Joaquín Edwards Bello, Alberto Romero y Marta Brunet. Al término de estas intervenciones – y sin aviso previo – habló el padre Abarzúa, quien se refrió a la poesía nerudiana, pero como algunos observaran con extrañeza su sotana, expresó que “Si era heterogéneo en esa manifestación por su traje, no lo era por sus sentimientos”. Finalmente, el discurso linarense fue de don Luis Manuel Rodríguez, quien al final de su pieza, concluyó diciendo que “sólo vengo a estrechar con orgulloso abrazo al hijo dilecto, al muy altamente preclaro entre los hijos de la provincia de Linares” (Revista Linares, Tomo 2°, Pág. 423)
Neruda, refiere la crónica, se puso de pie concluir estas intervenciones, y se dirigió hasta la delegación linarense, abrazándolos a todos afectuosamente.
Don Julio Chacón tuvo el cuidado de recoger y publicar estos discursos en las páginas de su revista, salvándolos para la posteridad.
El 7 de mayo de 1938, muer en Temuco su padre, don José del Carmen Reyes, Neruda viaja en el nocturno del día siguiente. De vuelta, se queda en Linares dos o tres días en la casa del profesor y escritor Carlos Sepúlveda Leyton, quien vivía continuo al templo Corazón de María. De ahí viaja hasta San Javier, con una segunda para en la quinta del poeta Lagos Lisboa, coincidentemente al frente del templo de la Merced. No hay mayores referencias de las estancias del poeta en la provincia.
En 1953, 18 de julio, viene a Parral, pasando por Linares en tren. Le acompaña el poeta Ángel Cruchaga Santa María y su esposa Albertina Azócar y la conyugue de Neruda Delia del Carril. Da una conferencia en el teatro local y le recibe la Alcaldesa Nieves Spoerer. El diario La Prensa destaca su visita en titulares. Pero dos años antes, el entonces Alcalde parralino Guillermo del Solar Urrutia le había invitado a visitar su tierra. Neruda respondió cordialmente.
A Linares Neruda retorna el 17 de noviembre de 1959. Le invita el recién fundado Grupo Ancoa. Le acompañan varios escritores encabezados por Teitelboim. Es el instante de su estancia en “El Ruiseñor” con pescado frito y vino tinto que ha precisado nuestro cófrade René Recabarren. En su breve permanencia declama algunos poemas y deja un soneto que es publicado en El Heraldo del 22 de noviembre de 1959.
Pasa por última el 26 de noviembre de 1967, rumbo a Parral donde será declarado hijo ilustre al día siguiente. Pernocta en casa de Olmos, Arturo Prat 642. Recuerda anécdotas y recita las “Leyendas del Mar” de Raimundo Echevarría Larrazábal. El sábado, Parral le recibe con las banderas desplegadas.
¿LA BOHEMIA DE PEDRO OLMOS?
En 1972, la Universidad de Chile, Sede de Antofagasta, publicó el número 6 de la Revista “Ancora” en homenaje a Neruda. Allí Pedro Olmos colaboró con un celebrado “Viaje Alrededor de Pablo Neruda”. En sus páginas, de apretado estilo, Olmos rememora la bohemia vivida junto al poeta. Años más tarde atamos cabos, cuando ya nuestro amigo había muerto. Olmos nació en 1911, en 1920 tenía nueve años y es obvio que no tomó parte de la caravana de poetas y escritores que recorrían cantinas y prostíbulos. Neruda parte de Chile con un cargo consular en 1927, de Rangún pasa a Birmania, Ceylán, Java, Singapur y entre 1934 y 1938 está en España. Olmos y Emma Jauch se casan el 22 de junio de 1938 y se radican en Buenos Aires. No retornan hasta 1957. Neruda regresa a Chile a mediados de 1937 y recibe un homenaje en la Quinta Normal en diciembre de ese año. En su artículo Olmos habla de una fotografía correspondiente a un homenaje hecho a Neruda en 1930. En ese año, el poeta ya no estaba en Chile. Como se observa, las referencias no calzan.
La fotografía en la que aparece Neruda y Olmos en una conferencia de prensa, es de alrededor de 1961. En ella está la periodista María Eugenia Oyarzún.
El recordado pintor murió y no le comentamos este hecho por cuanto, la verdad, no se nos ocurrió establecer estas relaciones temporales. Poco antes de su partida, una tarde, le preguntamos a Emma sobre esta, a nuestro juicio, dicotomía de años. Sólo nos respondió, “La verdad, no lo sé….”


Homenaje de La Cofradía
Rene Recabarren, Alfonso Astete, Manuel Quevedo, Jaime González
Prensa El Heraldo | Imprimir | 404
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