lunes 04 de julio del 2022
El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 24-06-2022
A propósito de las Aguas


El borrador elaborado por la Convención Constituyente ha entrada de lleno en el tratamiento de las aguas, cumpliendo así la promesa de los constituyentes de izquierda que planteaban, como una de sus banderas de lucha, la recuperación de las aguas (expropiación, y hasta nacionalización decían algunos) para el Estado y todos los chilenos, y han triunfado, no obstante, los rechazos habidos en la misma Convención, ya que, normas transitorias de por medio han conseguido todo lo que deseaban. Expropiar y nacionalizar las aguas, bajo el paraguas de los llamados bienes comunes, olvidándose o simplemente ignorando la discusión al respeto vivida en el Congreso de la República y que en una tramitación de más de 10 años logró aunar a las izquierdas y derechas en pos de un nuevo Código de Aguas, que respetando las prioridades de consumo humano y ecológicos, daba certezas de dominio, uso y goce a quienes ya había regularizado o simplemente eran dueños de los derechos de aprovechamiento de aguas, consagrando para el caso de las nuevas solicitudes de aprovechamiento de aguas un estatuto de Concesiones, por un plazo máximo de 30 años prorrogables y sujetas a la condición, entre otras de hacer uso de las mismas.
Y digo esto por cuanto el borrador al respecto señala en el Artículo Nº 2.: “El Estado velará por un uso razonable de las aguas. Las autorizaciones de uso de agua serán otorgadas por la Agencia Nacional de Aguas, de carácter incomerciable, concedidas basándose en la disponibilidad efectiva de las aguas, y obligarán al titular al uso que justifica su otorgamiento.” y en el Artículo 12 A.- “Son bienes comunes naturales el mar territorial y su fondo marino; las playas; las aguas, glaciares y humedales; los campos geotérmicos; el aire y la atmósfera; la alta montaña, las áreas protegidas y los bosques nativos; el subsuelo, y los demás que declaren la Constitución y la ley. Entre estos bienes son inapropiables el agua en todos sus estados y el aire, los reconocidos por el derecho internacional y los que la Constitución o las leyes declaren como tales.”
De esta redacción se desprende entonces, que, al tratarse de bienes comunes naturales, y declararlos incomerciables, inapropiables, y definirlos como meras autorizaciones, se está en los hechos frente a una evidente expropiación, que borra de un plumazo todo lo aprobado en el nuevo Código ya referido.
¿Qué implica aquello en los hechos? Una expropiación, y una debacle económica insospechada, ya que, al tratarse de autorizaciones de aguas, incomerciables e inapropiables, los actuales dueños dejarán de serlo, perdiendo con ello una parte fundamental de su patrimonio ya que el valor de la tierra está asociada al agua que le permite ser productiva ( que banco prestará dineros para invertir ahora?), pero además, presenta problemas para la minería (que es dueña de derechos de aprovechamiento) que usa el agua en las faenas mineras, y para las empresas sanitarias ( APRs incluidas) que nos proveen de agua potable. En otras palabras una norma de las más nocivas que se pudieron haber aprobado, y si bien, puede decirse que se pagarán expropiaciones, lo cierto es que, a qué precio, ya que, si se aprueba el texto, el valor a pagar será el justo precio, que señala el borrador, que como ya se ha dicho no tiene contenido aún, quedando al criterio del legislador establecer, y a los vaivenes de la actividad política de turno. Y a esto sumémosle que se rechazó la idea de ponerle plazos a esta norma, por lo que, en los hechos, operará in actum, es decir, de inmediato, por lo que, en la práctica al segundo después de la aprobación del borrador, los actuales dueños de derechos de aprovechamiento dejaran de serlo.

Y el ejecutivo que dice al respecto, no mucho, ya que, pudiendo haber promovido una gran política nacional de desalación del agua de mar, resolviendo con ello la crisis que viven miles de habitantes de zonas costeras y del secano, prefirió jugársela por un tren rápido, y no por dejar de pagar al negocio de los camiones aljibes, que gastan miles de millones de pesos, que podrían usarse para resolver el problema de manera inteligente y de una vez por todas….

Así las cosas, el borrador, en esta parte, definitivamente hace agua.

Héctor Hernández
Abogado
Freddy Mora | Imprimir | 291