martes 29 de septiembre del 2020
Dolar $787,15 | Euro $914,87 | Uf $28.705,94 | Utm $50.322,00
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 12-08-2020
Chile abrumado
Publicidad 2

Aunque la pandemia del covid 19 parece estar en retirada, tras un razonable manejo de las autoridades chilenas, hay otro virus más profundo que poco a poco ha ido contagiando a la más admirada nación sur americana. Chile logró, al igual que España en su momento, alcanzar un consenso interno que le permitió crecer a tasas muy por sobre el promedio de América Latina. Con políticas de apertura al comercio, generadas y gatilladas bajo el gobierno militar liderado por Augusto Pinochet, Chile fue transformándose en un país pionero en libre comercio internacional, fondos de pensiones privados, concesiones de obras públicas, acceso a la educación universitaria y disminución de la pobreza.
Empresarios chilenos aterrizaron en Argentina, Perú y Colombia, materializando inversiones
cuantiosas en dichos países. A partir del retorno a la democracia, Chile ha tenido -incluyendo al actual- 7 gobiernos democráticamente elegidos, 5 de izquierda y 2 de centro derecha. Hasta octubre de 2019, todo marchaba aparentemente bien dentro de los marcos legales. Lamentablemente la izquierda dura, con indudables lazos con el chavismo y el castrismo, ha contaminado de manera brutal a la sociedad chilena.
Los gobiernos de izquierda se encargaron de nominar jueces garantistas, cuyas resoluciones revelan que los delincuentes tienen más derechos que las víctimas. Con esto, la impunidad en actos terroristas ha pasado a ser una constante en la justicia chilena.
Por su parte, el poder legislativo, que tuvo cambios radicales con la eliminación del sistema binominal, ha llevado a que algunos diputados y senadores hayan sido elegidos con menos del 2% de los votos. El actual presidente de centro derecha Sebastián Piñera, no tiene mayoría en el Senado y en la Cámara de Diputados, lo que le impide llevar adelante su programa de gobierno. A todo lo anterior, debemos agregar una infinidad de acuerdos internacionales suscritos por Chile, al amparo de Naciones Unidas, los que le impiden actuar con mayor libertad en materias migratorias, derechos humanos, justicia, temas de género, medio ambiente etc. etc.
Chile hoy está paralizado por una maraña de acuerdos y el ejecutivo está atrapado y con mucho temor de gobernar y de aplicar la ley de manera más severa frente a grupos anarquistas. La policía chilena, tiene expresas instrucciones de limitar el uso de la fuerza, lo que ha dado mayores espacios a grupos anti sistema que han actuado con extrema violencia.
A todo lo anterior, se suma la crisis económica generada por la contingencia sanitaria, que ha obligado al gobierno a salir en apoyo de los más necesitados y de quienes han perdido sus empleos. Lo mas grave, ha sido la presión mayoritaria que llevó a aprobar en el parlamento el retiro de fondos previsionales, originalmente destinados por ley a cubrir pensiones al término de la vida laboral.
De los casi 10 millones de afiliados que tienen las Administradoras de Fondos de Pensiones privadas chilenas, 5,4 millones cotizan mensualmente. Con la nueva ley recién aprobada, casi 3 millones de chilenos quedarán sin fondos previsionales, lo que obligará a futuro al Estado a salir en su rescate. Muchos de los que ahora retiren sus fondos previsionales los usarán para cubrir emergencias de toda índole, pero también son muchos los que destinarán esos fondos para comprar automóviles o para gastos suntuarios, lo que definitivamente va en contra de lo sancionado por el legislador cuando se creó el sistema de pensiones chileno.
Aunque la reciente aprobación en teoría se contemplaba para retirar parcialmente fondos de pensiones, por la forma en que se legisló muchos quedarán sin fondos. Quienes tienen una cantidad mayor de fondos, ya están siendo amenazados, al estilo de lo sucedido en Argentina, en que sencillamente se usurparon todos los fondos de los ahorrantes para financiar el déficit global.
El gobierno ha confirmado que el 25 de octubre próximo, se llevará a cabo un plebiscito, para determinar si los chilenos quieren o no una nueva Constitución. Paralelamente, se consultará si la nueva Constitución será redactada por una convención mixta de parlamentarios y ciudadanos elegidos democráticamente, o solo por estos últimos.
La gran interrogante está en si la situación interna originada por el estallido delictual de octubre de 2019, la crisis sanitaria, la crisis económica y la severa crisis de seguridad en la sureña región de la Araucanía, permiten tener a Chile en condiciones de llevar adelante un proceso eleccionario pacífico, participativo e informado. Las encuestas indican hasta ahora, que la opción de una nueva Constitución será la ganadora y que Chile se encaminará hacia días más oscuros y noches más largas, en un entorno regional complejo. Los próximos 90 días serán claves para el futuro de Chile. Los mayores de 60 años no olvidan los amargos 3 años de gobierno de Salvador Allende, entre 1970 y 1973, en que Chile retrocedió y tuvo que reconstruirse desde las cenizas. (Artículo publicado también en el Diario ABC de Madrid).


(Andrés Montero J.)

Prensa El Heraldo | Imprimir | 353
Publicidad 21