lunes 28 de septiembre del 2020
Dolar $788,02 | Euro $920,05 | Uf $28.704,02 | Utm $50.322,00
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 07-08-2020
Cuentos que parecen cuentos
Publicidad 2


Hija, tuve miedo a perderte
Y si no lo escribo ahora, quedará en el silencio que conduce a la oscuridad del olvido.
Este temor hay que vivirlo y narrarlo sin timidez para expresarlo con real sentimiento en el momento que se llora por dentro, confesando que la impotencia desata el mal genio (aquel que ocultamos cuando estamos en la calle) rechazando a familia y amigos que envían temas para cumplir con el reenvío o simplemente porque lo consideran lo más intelectual y cultural que creen dominar. Fue inevitable la insolencia con una amiga que, a pesar de explicar el drama, insistió con su infantil ego…respondí con palabras poco usuales, por lo cual la obligué recurrir al diccionario. Le fue complicado descifrar e interpretar lo buscado, por lo que demoró más de hora en responder groseramente fuera de lugar.
Creo es humano reaccionar así, en estas circunstancias…
Tenía miedo…tropezaron en mi memoria los mortales e insoportables instantes de dolor que vivieron algunos amigos que perdieron a hijas en accidentes. De cierto sentí aquellas heridas que sus corazones y alma sufrieron. Lágrimas que mojaron sus rostros y otras muy adentro formando lagunas sagradas y eternas donde navegaban aquellas jóvenes que se fueron en esa alba que nadie quisiera contemplar.
El día viernes treinta y uno de julio de 2020, leí el miedo de mi hija en mensajes casi de despedida, donde el corazón se quiebra abriendo las puertas para retenerla, grabando cada palabra y frases, que podían ser las últimas de mi hija Andrea…Recordé a mis padres cuando le asesinaron a su hijo menor y ahora yo perdería a la mayor.
Tuve presente cuantos padres han perdido a sus hijas, hijos siendo tan niños…
Confieso que no soy de aquellos que confían a los santos la intervención que corresponde a un profesional. Recayó la delicada responsabilidad en un médico amigo, me refiero al De Víctor Chávez Pérez …No hablé con él hasta después de la operación y el primero de agosto intervino exitosamente a Andrea Fernanda…calculando todo había terminado y en reposo, lo llamé. Escuché su sonrisa y esto despertó mi alegría, confiado todo había salido bien…luego me lo confirmó con simpatía y su especial personalidad.
Cabe pedir perdón, pero no dije: ¡Gracias a Dios! ¡Sino que, Gracias a Víctor!
Y también a sus colaboradores o asistentes.
La noche anterior soñé con mi padre el cual llegaba al Hospital sonriente y seguro acercándose a la larga fila donde yo esperaba turno para examinar si tenía contagio del Covid-19.
Manifestó llegar a lo mismo y yo le creí…puesto que estaba demasiado dormido, olvidando que él hace años se fue…Sus ojos azules expresaban quietud y alegría. Entonces desperté alegre y confiado. Los efectos de anestesia han pasado y su primer mensaje en respuesta al mío, expresa:” Gracias Papi, si me habló mi mami. Si sé que tengo que seguir ese reposo…”
Gracias hija, ya nos veremos!
Y el negro celular apagó su luz…mi fiel Olivetti ofrece sus teclas para recordar a nuestros hijos y a los padres…además que el día tiene veinticuatro horas. Debieran ser veinticinco para dejar este y decirnos aquello que siempre lamentamos dejar pendiente.


(Carlos Yáñez Olave Escritor)
Prensa El Heraldo | Imprimir | 446
Publicidad 21