lunes 15 de agosto del 2022
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 03-07-2022
CUENTOS QUE PARECEN CUENTOS La noche mágica de San Juan en Rari


El día veintitrés de junio de dos mil veintidós, aproximadamente a las diecinueve horas, el timbre del celular me indica una llamada…
-¡Hola Carlos, recordado amigo, te habla JORGE YÁÑEZ!
Era la inconfundible voz que no exigía individualización. Cantautor, poeta y actor. Chileno nacido en Santiago, de lucidez cubierta de amplia cultura general. Aquel que con sus inspiraciones resucita costumbres y picardías del campo, conquistando la admiración de jóvenes y adultos, pobres y ricos, viejos y no tan viejos, chilenos y extranjeros, pues varios países han tenido el privilegio de ovacionar su original talento casi imposible de emular.
Antes, (varios años) integraba el conjunto Los Moros, y ahora lo acompañan dos de sus hijos y un nieto profesional en música. Leo y Jorge (Hijos) de extraordinaria voz que al igual que su padre encantaron al numeroso público de aquella noche.
El 23 tenían actuación en la Comuna de Colbún y por mal tiempo se postergó para el 24…Así me lo comunicó Jorge Yáñez en su llamada expresando…- ¡Quiero que nos encontremos!¿Que te parece?
-¡Pero Jorge, es un orgullo para mí!
Nos habíamos conocido más o menos hace tres años, cuando junto a un famoso poeta del sur, tuvieron una presentación en la biblioteca de nuestro Linares. Antes sólo lo escuchaba junto a mis padres, quienes eran sus admiradores. Mi hermano Jorge Yáñez entonaba sus canciones, hoy en el cielo no puede hacerlo, pues los verdugos en la tierra le arrancaron la lengua.
Al día siguiente de la emocionante llamada, en el móvil de mi hijo Jorge acompañado por su señora esposa Ivón e hijo Jorge, viajamos a lugar de la fiesta “La Noche de San Juan”, auspiciada por la Municipalidad de Colbún, cuya celebración se ejecutó en la actual Escuela G-515 de Rari. –Donde el crin llega a manos de las tejedoras atrapando en su arte bellas mariposas y colores otorgados por el arco iris, sonrojando a la luna. Tal vez recordando ella su beso con el sol a escondidas. Gesto noble de la naturaleza para aumentar la virtud de los habitantes de este hermoso, mágico y famoso lugar en el cual las tejedoras logran valiosas figuras conocidas en todo Chile y también en el extranjero.
El destacado y famoso Jorge Yáñez en aquella Noche de San Juan, muy cubierto con la mascarilla y un gorro de lana, estaba a la entrada del evento junto a unas bellas y educadas señoritas mariposas, quienes controlaban la entrada respetando las instrucciones sanitarias; consulté:
-¿Habrá llegado Jorge Yáñez?
-¡A su lado lo tiene, señor! Respondió una de ellas.
La verdad que no imaginaba tanta dicha e indiscutible privilegio. Nos estrechamos en fraternal abrazo. Había gente de toda nuestra provincia y obviamente los habitantes de Rari. La noche se inclinó a modo de saludo, entregando una bienvenida al gran artista.
-¡Carlos, vamos a Panimávida, estamos hospedados en la Hostería de La Señora Tello!
Presenté a mis acompañantes y luego de una breve visita a la Feria donde imperaba la sorprendente y valiosa artesanía.
Ahí estaba este hombre sencillo, solidario y honesto personaje, quien invitó a la mesa donde estaba junto a sus hijos Jorge Yáñez, Leo y su nieto Matías Ignacio.
Nos percatamos que había cuatro JORGE YÁÑEZ, lo que ameritaba una fotografía para eternizar esta coincidencia. Y no solo esta…La mamá de Jorge Yáñez tiene por nombre Claudina y la de mi padre Claudina Yáñez.
Después de cenar nos fuimos al lugar del espectáculo. El artista era el broche de oro.
La provincia de Linares había invadido Rari, como también trasnochando la hermosa precordillera con sus montes nevados y quebradas de copihues en brotes, con sus vertientes cristalinas queriendo escuchar el cantar de JORGE YÁÑEZ e inmortalizar su presencia. No era la primera vez que visita el lugar este honorable cantautor que le susurra al oído sus poemas a las mujeres hermosas y encantadoras de nuestra provincia.
Mi nieto de ocho años, quería tan solo estrechar su mano y sin embargo terminó arriba en el escenario invitado por su ídolo.
Hasta a mi me sorprendió la personalidad de este niño, al cual el público ovacionó.
Esta noche mágica con la presencia de un gran cantor y su familia, hizo cantar y bailar a todos los presentes, sorprendiendo la energía de adultos mayores.
“Los Choros del Canasto”, lo habían hecho antes a quienes pidieron repetición.
A Jorge Yáñez le pedían no terminar esta noche tan mágica. Los aplausos aún hacen eco en los montes de la Región del Maule.



Carlos Yáñez Olave
Escritor
Freddy Mora | Imprimir | 339