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El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 16-02-2020
Cuentos que parecen cuentos Los inocentes pecadores


En las noches rezan Padres Nuestros y Ave María, suplicando a Dios los conserve eternamente y los guíe por el buen camino.
Nada mejor camino que aquel que conduce a la fortuna.
El Demonio sonríe asquerosamente satisfecho acariciando y celebrando otro triunfo de maldad, en tanto les agita en tentación infectados billetes entre los dedos que con placer satánico los sinvergüenzas van contando y besando de vez en cuando.
Este cuento que parece cuento, sucede en mi imaginada ciudad llamada “Hija de ríos”. En un sector de ella los habitantes tuvieron un cruel despertar al descubrir en sus domicilios un mal día, la presencia de distintos bichos tan desagradables como los causantes, mal olientes, infecciosos corruptos e inmorales que permitieron autorizar aquel nido que acuna el nacer de contaminación.
Los pobladores de aquel lugar vivieron largos años, como en un paraíso. Sus sitios con árboles frutales que en primavera lucían flores de distintos colores, aromando el ambiente con aquel olor a limpieza exhibiendo el volar de las mariposas con su libertad de posarse de flor en flor bajo un cielo azul, limpio con ese aire puro y descontaminado, lo cual les permitía una noche serena y a los postrados un sueño sin ruidos molestos.
Los niños y viejos tenían la seguridad de su paso lento para cruzar por ese lugar sin temor a que grandes camiones los aplastaran. Aquellos que cortan cables y destrozan el crecer de nuevos árboles y la pretensión de antejardines.
En los árboles ahora trepan las ratas a roer los frutos, las moscas oscurecen el color de ellos. Las ventanas ya no permanecen abiertas para purificar las piezas como antes. Los muebles herméticos roceados por insecticidas para librarse de aquellos bichos contaminantes. En los rincones una porción de veneno para eliminar los roedores y en el patio en tubos, evitando la muerte de mascotas. Arañas del rincón colgando de sus telas contando el desfilar de las hormigas y otras especies indeseadas y contagiosas.
Los elementos para exterminarlos son caros. Gastos contínuos que indudablemente significa disminución en el insignificante ingreso, comparado con aquellos obtenidos inmoralmente.
El barrio donde ocurre esto, se sitúa lejana a la vivienda de las autoridades pertinentes, por cuanto ignoran este suceso, pero no los contactos que mantienen los o el empresario de este foco mortalmente infeccioso.
Hija de ríos pierde su hermosura y atractivo. El mal olor reemplaza aquel aroma de los manzanos. El sol se opaca con ese humo negro que emana de neumáticos quemados sin haber huelguistas. La luna parece estar en agonía con su resplandor falleciente. Las rosas se destiñen perdiendo su aroma a beso de enamorados.
Los zorzales no cantan al amanecer, ni siquiera en las tardes se escuchan sus distintos tonos que despedían el día. Algunas tórtolas con su canto fúnebre parecen asistir a un velatorio.
Los Canales de Televisión transmiten que a la fecha en China van mil muertos o más por efectos del Coronavirus... Aumenta el DENGUE, ZIKA, VIRUS HANTA… Los cola larga hace un buen tiempo llegaron a la ciudad.
Los vecinos afectados lloran la extraña muerte de un ser querido. La enfermedad no fue detectada.
Unos rostros sonrientes acarician una nueva adquisición.


Carlos Yáñez Olave Escritor
Prensa El Heraldo | Imprimir | 511
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