miércoles 18 de septiembre del 2019
Dolar $709,81 | Euro $780,61 | Uf $28.024,26 | Utm $49.131,00
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 05-09-2019
Dos amigos
Él, ya era un importante oficial de ejército y su deber era el estricto cumplimiento de las normas, las órdenes y vivir disciplinado en aquellos tiempos que se vivían en nuestra patria.
Su trayectoria era brillante y le auguraba una carrera exitosa.
Cuando llegó a su nueva repartición a la cual había sido destinado, se encontró con su amigo de infancia, al cual siempre admiró por su honestidad, su manera de ser transparente y su actuar de acuerdo a esa enseñanza escolar que los había formado y forjada a fuego en ambos pequeños amigos.
En la última reunión de comando, como se había hecho costumbre, se analizaban también la conducta de los funcionarios, bajo los criterios de aquellos tiempos de dictadura.
Algunos se detuvieron en uno de sus subordinados, el que, aún siendo un funcionario excepcional, lo querían despedir como ejemplo para el resto, ya que se había perdido el plebiscito en el cual había ganado la opción NO.
Pensó en su amigo y su familia, en los valores que habían adquirido juntos y en la contradicción fatal que se le presentaba al defenderlo frente a los demás oficiales.
Prefirió guardar silencio.
Meditó todo ese fin de semana...
Llegada la noche del domingo, fue a su casa y con la complicidad de la oscuridad… golpeó su puerta.
Al verlo su amigo, se sorprendió mucho y lo invitó a pasar con la gentileza de siempre.
-¡No, aquí está bien! -exclamó- es algo muy cortito.
Le explicó la situación y le dijo que lo querían despedir del trabajo como un escarmiento y atemorizar al resto.
-Ve la forma como defenderte…y se alejó silenciosamente.
A primera hora del día lunes, llamaron a su amigo a la dirección y entró a la oficina donde había una silla solitaria al centro, frente al gran escritorio donde, detrás de él, estaba la gran silla donde estaba sentado el director.
Rodeando la oficina, estaban sentados todos los oficiales en grandes sillones, entre ellos el amigo oficial y comenzó el juicio Kafkiano, donde algunos no entendía nada del por qué se estaba llevando a cabo este proceso.
El oficial vio, que su advertencia no había sido en vano y que su amigo de la infancia volvió a ser el niño de aquellos tiempos de infancia compartida y siempre venerada, defendiéndose en forma admirable.
No habían podido derrotarlo y salió airoso de esa desventurada situación.
Recordó su frase favorita, que nos lleva a ser aventureros en la búsqueda de lo imposible, a ganarle tiempo a la hostilidad, a romper los muros que nos dividen y a enfrentar el futuro con imaginación y valentía; aquella mística frase del noble caballero inglés del medioevo Sir Galahad con que se enfrentaba a la vida y que fue inmortalizada en los versos de la poesía de Sir Alfred Tennyson: “My strenth is as strenth of ten, because my heart in pure”… “Mi fortaleza vale por diez, porque mi corazón es puro”.


Carlos Cabezas Gálvez escritor y ensayista
Prensa El Heraldo | Imprimir | 377
Publicidad 1
Publicidad 38