jueves 09 de julio del 2020 | Santoral Verónica
Dolar $793,88 | Euro $896,53 | Uf $28.688,76 | Utm $50.322,00
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 01-07-2020
El Guille, mi amigo
Publicidad 2

El Guille, mi amigo, re amigos… desde que llegó a vivir frente a mi casa, nos hicimos …Más que hermanos… entre hermanos se pelea—pero nosotros nunca nos peleábamos. …juntos nos marginábamos del mundo. Nuestros días existían para andar descubriendo lo que fuese, hasta lo más insignificante, nos atraían los insectos, seguíamos la ruta de las hormigas, el vuelo de los pajarillos hasta perderse, o inventábamos cuentos donde éramos los héroes, a veces marineros, chofer de camión, o maquinistas, en fin, largo de decir y recordar. Esos juegos eran nuestros sueños y nuestros sueños quedaron siendo solo un juego.
Mi amigo siempre quería ser mi hermano de verdad, mi hermano de sangre. Me llamaba gritándome… ¡ hermano! no por mi nombre .
El Guille estaba siempre pálido, siempre temeroso, no salía si yo no lo acompañaba… siempre pronto a llorar, siempre como retrocediendo.
Nos gustaba levantarnos temprano, tomar desayuno a veces en mi casa o en la casa de él, y partir felices a nuestra escuelita, … allí jugábamos según la temporada… las bolitas … el trompo… la infaltable pelota pichanguera… el run—run hecho con un botón sacado a escondidas del costurero de la mamá… el caballito de bronce…y tantos otros.
También conversábamos de lo que queríamos ser cuando grandes. Mi amigo quería ser marinero de esos que usan sable y van a otros países. Yo, ni loco… mi padre era uniformado y muy…muy serio. Talvez por eso siempre lo único que yo anhelé era ser libre…libre sin saber hasta donde, yo ni loco ser con gorra y bototos…nadie que me mande, ni guardias, ni horarios, ni nada. El Guille decía que eso no puede ser, que siempre hay alguien que te manda…cuando chico todos te mandan, la mamá, la profesora, los niños más grandes, pero él nunca decía nada de su papá.
Mi respuesta era; no importa, yo quiero ser libre, lo raro es que nunca tuve una meta donde quería llegar con mi libertad, él sí lo tenía, quería un uniforme con sable, pero más que nada… él quería ser mi hermano.
El Guille no tenía papá. A esa edad yo no sabía como un niño puede nacer sin tener papá, nunca quise preguntar, para que no supieran que yo no sabía de esas cosas y creyeran que a esa edad yo sí ya sabía de esas cosas…
La mamá de mi amigo era joven y bonita, a mí me gustaba mucho, tanto que me alegraba que no tuviese marido … la miraba... la miraba…y la miraba, hasta que ella se reía …a veces se ponía colorada… a veces me decía; “ eres bien agrandao “… pero se reía…me daba un beso en la mejilla…una palmada en el trasero y ya, te fuiste a tu casa. Cada día la encontraba más linda, sobre todo cuando se ponía su vestido dominguero, de un amarillo muy suave con flores blancas que en el centro tenían un puntito rojo, me imaginaban que eran como la puntita de sus pechos.
Nunca olvido ese vestido ni su risueña mirada que me envolvía como levantándome de la tierra… ese bendito vestido de percal con puntitos rojos y su escote que al inclinarse para besar mi mejilla me permitía ver la terciopelada piel de sus senos que buscaban escapar de aquella blusa, eso me producía un calor, un algo que no sabía explicar .
Mi madre también era bonita, siempre alegre, buena para andar cantando… siempre cantando, nunca teníamos que preguntar ¿dónde está mi mamá? …su canto la delataba.
Ellas eran sólo vecinas, nunca amigas. Mi madre decía “Ni tan dentro que te quemes…ni tan fuera que te hieles “.
Mi padre, pronto trabó amistad con la mamá de mi amigo, en las tardes con el pretexto de ayudarnos hacer las tareas escolares nos juntábamos en casa de ella… allí mi padre cambiaba de personalidad, era muy amable…muy risueño…nos contaba algunas gracias que sucedían en el regimiento y cuentos de nunca acabar … ”Una hormiguita entró a un granero robó un granito y arrancó ligero, más atrás otra hormiguita ….etc..etc.…etc…”.
O … Venía una vez un pato copetón y ñato…y más atrás otro pato más copetón y más ñato…. También su infaltable cuento de la Tortilla corredora y los siete niñitos hambrientos…
Al poco rato nos enviaban a jugar al patio , mientras ellos conversaban cosas de grandes.
Una vez escuché a mis padres en una fuerte discusión que tenía que ver con la amistad que él tenía con nuestra vecina.
Desde entonces mi madre dejó de cantar, desde entonces sus ojos casi siempre estaban húmedos como si hubiera llorado, o como si iba a llorar. Desde entonces nuestro hogar perdió la felicidad y la belleza de su canto. De nuestra casa se fue el sol y entro el silencio Se apagó la alegría que antes irradiaba nuestra madre, así grabé para siempre en mi corazón las huellas de su eterna pena.

Un día mi amigo rompió el esquema de nuestras vidas… cuando me levanté él ya me esperaba.….en cuanto me vio corrió hacia mí loco de alegría, me abrazó mientras gritaba…………somos hermanos…somos hermanos..…
Cálmate ¿qué te pasa? Pregunte.
Yo los vi…yo los vi…sí… estaban juntos…tu papá y mi mamá estaban juntos.
¿Qué?
Sí, sí, estaban juntos en la pieza de mi mamá, ahora somos hermanos….

Mientras la felicidad de mi amigo se hacía incontrolable, me convertí en silencio.

Ya no volvería a admirar de ella su sonrisa, ni el vestido de puntitos rojos…
Ni supe como volvería a mirar a mi padre.…
Ese día dejé de ser niño… mis ojos se pusieran como los de mi madre….como si ya hubiese llorado, o, si estaba a punto de llorar.



(Oscar Mellado)

Prensa El Heraldo | Imprimir | 334
Publicidad 21