domingo 16 de junio del 2019
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El Diario del Maule Sur
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Crónica 26-05-2019
El hombre agresor y sus guerras (Parte VIII)
A mediados del siglo XVIII se produce la Revolución Industrial, la cual tuvo grandes repercusiones sociales, políticas y económicas.
La producción crece violentamente. Los talleres y fábricas se multiplican, necesitándose más mano de obra para trabajar en ellas. Ello atrajo gran cantidad de personas de los campos a la ciudad. Ésta no estaba preparada para recibirlos y el hombre comienza a vivir hacinado en pocos lugares disponibles. Por la falta de una legislación adecuada se producen abusos: largas jornadas de trabajo, salarios míseros, trabajo excesivo de mujeres y niños, ninguna previsión social, falta de atención médica, etc.
La revolución industrial nació y se desarrolló principalmente en Inglaterra.
Como consecuencia del proceso económico aparecen dos nuevos grupos sociales: los empresarios y los obreros.
Nacen nuevas ideas políticas y aparece el marxismo como respuesta a la injusticia social. MARX toma el materialismo de FEUERBACH y la dialéctica de HEGEL y formula su doctrina que se sustenta en dos pilares: el materialismo dialéctico y el materialismo histórico.
Marx proyecta el materialismo dialéctico a la historia: la lucha de clases es el motor dialéctico y los vértices del triángulo dialéctico son la burguesía y el proletariado y la síntesis final, según su punto de vista, es el comunismo, sociedad sin clases.
Nace la lucha de clases, los movimientos de insurrección y las guerras ideológicas.
Cae bajo la dominación del Marxismo, la nación rusa (la más atrasada de los países de Europa, con una economía a nivel del feudalismo), dirigida por Lenin, 34 años después de la muerte de Karl Marx.
Lenin elaboró la tesis de la vanguardia del proletariado, es decir formó los grupos activos de la revolución.
Lenin no cree, como Marx, en el carácter mesiánico y espontáneo del proletariado que se levantará contra la burguesía. Nace la vía violenta para llegar al poder.
Se crean las internacionales y se le da una disciplina militar al partido comunista. No fue tanto la organización política lo que mantuvo en el poder a los triunfadores de la revolución de octubre, sino la creación del ejército rojo, los sistemas de propaganda, los métodos represivos y las purgas que los afianzaron en el poder político. Sin embargo, como una gran paradoja, estas mismas causas que mantuvieron al sistema comunista en el poder hasta el año 1991, provocaron su caída: el excesivo gasto militar para competir con el poderío norteamericano, la falta de libertad, el control estatal de conciencia y las reiteradas violaciones a los derechos humanos de las personas disidentes.
El poder económico y el poder ideológico se enfrentan. Proliferan a través del mundo luchas de insurrección, de reivindicaciones, de descolonización, dictaduras, regímenes dictatoriales de seguridad nacional, etc.
Ambas doctrinas: el liberalismo económico y el marxismo leninismo olvidan ser humano mismo, su dignidad y su máxima expresión de sentimiento: el amor.
El amor que en lo social se manifiesta por justicia social y la solidaridad y en lo espiritual por el amor al prójimo.
Las fuerzas armadas no quedan ajenas a este trastorno social y se organizan bajo la pauta del militarismo alemán, que estaba en su apogeo a fines del siglo XIX.
La verticalidad, obediencia, dureza y rigidez son las características que enmarcan al ideal prusiano y que se presentaron en tres rasgos específicos (Sergio Vitar).
A.- Un cierto aislamiento de los oficiales en relación a la tropa y a la sociedad.
B.- Un sistema de rigidez, órdenes estrictas que orientaban a cualquier elemento de aquel ejército germano a luchar sin cuestionar motivos. Ordenes eran órdenes. Desde ese punto de vista, intervenía incluso en guerras injustas y al mismo tiempo, reprimían cruelmente a su propio pueblo, todo lo que calificara de disidencia en el plano interno.
C.- Un sistema, derivado de los anteriores puntos, de obediencia ciega.
Se inventa el pseudo principio de la obediencia ciega, dentro de la cual se impetra de una inmoral impunidad al no sentirse responsables judicialmente de actos criminales sólo por el hecho de recibir una orden.
En los desgraciados casos de violaciones de los Derechos Humanos, el vaivén en la búsqueda de los responsables dentro de las Fuerzas Armadas hace que prácticamente sea imposible hacer justicia bajo este pseudo principio.
Según Patricio Quiroga y Carlos Maldonado, ensayistas chilenos, en sus estudios nos explican lo siguiente, en forma reducida.
A.- La visión clasista en grado sumo. Los uniformados militares se colocaban por encima de los conflictos sociales legítimos de un pueblo en desarrollo. Se colocaron por encima de las clases tradicionales de la sociedad. En otras palabras, se auto creían una superclase.
B.- El culto a toda forma autoritaria en el gobierno y por consiguiente en el estado como tal.
C.- Una abierta actitud contraria a cualquier viento socialista o renovador. En lenguaje de hoy un ANTIIZQUIERDIZMO "a priori".
D.- Una posición "desde arriba", por la cual de por sí y ante sí se les autorizaba a intervenir en los conflictos sociales.
Estos fundamentalismos del autoritarismo castrense, les hace creerse superiores a todos los estratos civiles y sentirse con la íntima convicción de ordenar y controlar la conducta y acción de toda la civilidad, sintiendo en su interior una ruda envidia por las libertades de las personas al estar ellos sometidos a la disciplina militar.
La REICHWEHR, fue el título de las fuerzas armadas alemanas luego de la Primera Guerra Mundial. Militares ajenos a la gestión social y ciegamente disciplinados, eran esencialmente enemigos de cualquier idea democrática. Tal marginación conllevaba un serio peligro. Eran sí soldados profesionales, lo dice el teniente coronel de la Bundeswehr, ex agregado en Chile, Wolfhart Saul. “Pero no se preocuparon de los desafíos reales de su tiempo y de la sociedad”. En esa medida cuando Alemania se sumió en luchas políticas fueron atrapadas por la maquinaria infernal del fascismo Hitleriano.
El nazismo falsificó valores y abusó de las características militares de obediencia total. El régimen nazi de Alemania, con ese ejército, desató el 1° de septiembre de 1939, un ataque alevoso a Polonia y generó la mayor confrontación militar de la historia. Ese crimen, el más grave en contra de la humanidad costó la vida de 50 millones de seres humanos.
Durante el período de las dos grandes guerras mundiales, Europa quedó transformada radicalmente y el ejército alemán quedó aplastado, derrotado y desprestigiado después de la terrible Segunda Guerra Mundial, y ese ejército prusiano fue pasto de la historia.

(Carlos Cabezas Gálvez escritor y ensayista)
Prensa El Heraldo | Imprimir | 314
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