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El Diario del Maule Sur
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Opinión 19-05-2020
El presidente Ibañez Del Campo y sus obras
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Se han cumplido sesenta años del fallecimiento de don Carlos Ibáñez del Campo, ocurrido en su casa de Dublé Almeyda de Santiago, a las diez de la noche del 23 de abril de 1960, como consecuencia de un cáncer gástrico.
Don Raúl Balboa Ibáñez ha hecho un recuerdo muy oportuno de esta fecha que, seamos sinceros, al momento de ocurrir, tuvo de parte de las autoridades de Linares, una reacción de características muy inferiores a lo sucedido con la muerte de don Arturo Alessandri, en agosto de 1950. Si en aquella ocasión, el Alcalde Alberto Camalez envió un elocuente pésame a la familia de don Arturo y se concurrió a los funerales, con una delegación de regidores integrada por Sebastián Barja Blanco y Mario Letelier Donoso además de declarase duelo comunal, tras el deceso de Ibáñez del Campo no hay constancia de similar medida en Linares, ni de la asistencia del Intendente Barja Blanco y del Alcalde Sergio Retamal Aranís a sus exequias en la capital. Y aún cuando se declaró duelo nacional, ni los edificios públicos ni privados de Linares izaron la bandera a media asta.

LAS OBRAS DE DON CARLOS
Señala don Raúl Balboa varias obras atribuidas al Presidente Ibañez: veamos:
El Banco del Estado fue creado por la fusión de la Caja Nacional de Ahorros, la Caja de Crédito Hipotecario, la Caja de Crédito Agrario y el Instituto de Crédito Industrial. La disposición se formaliza mediante DS 126 del 12 de junio de 1953. La iniciativa, si bien fue suscrita por Ibañez, ya se estaba gestando en el gobierno de González Videla.
La Contraloría General de República fue creada por el Presidente Emiliano Figueroa Larraín, mediante Decreto Supremo N° 400 del 26 de marzo de 1927. En la segunda administración de Ibáñez de Campo (1952-1958) este organismo tuvo serios conflictos con el mandatario.
El Canal Melado, obra de notable ingeniería, se empezó a diseñar en 1910, por las diligencias del agricultor don Carlos Lamas. El 9 de diciembre de 1914 (gobierno de don Ramón Barros Luco) se dictó la ley 2.953 que dispuso la inversión de cuatro millones quinientos mil pesos para esta obra, según proyecto de la Dirección de Obras Públicas. En enero de 1917 el Director General de Obras Públicas Guillermo Illanes Beytia visitó Linares para determinar sobre los trabajos. El proyecto es realizado por el ingeniero civil Carlos Ponce de León Gotterbarm. Las propuestas se abrieron el 21 de mayo de 1918 (gobierno de Juan Luis Sanfuentes) pero al fallar el primer contratista, se adjudican por trato directo, en 1922 (gobierno de Aturo Alessandri) a Juan Guillermo Dartnell Encina. En mayo de 1926 (gobierno de don Emiliano Figueroa Larraín) se conectó el túnel del Melado que comunicaba los cauces de agua. Durante el primer gobierno de Ibañez (1927-1931) las obras estuvieron casi detenidas por la crisis que vivía el país y el mundo. En 1929 don Julio Chacón envió una larga carta al Presidente Ibañez, firmada por una decena de agricultores, pidiéndole la destinación de recursos para continuar los trabajos del embalse, pero no hubo respuesta. Don Julio no culpó al mandatario, pero sí a su ministro de hacienda Rodolfo Jaramillo.
El Camino Longitudinal (Ruta 5 de hoy) inició su proyección en 1935 en la segunda presidencia de Alessandri, pero recién en 1939 se anunció que el Consejo de Ministros había aprobado la construcción de un camino troncal que uniera Chile de norte a sur. Sin embargo se entrampó en el trazado del mismo, toda vez que en 1939, una delegación de linarenses se reunió con el Presidente Aguirre Cerda para pedirle que la carretera pasara “por dentro” de Linares, lo cual contó con el beneplácito del mandatario. No obstante, pese a las gestiones, oficios, reuniones y diligencias a todo nivel, el camino longitudinal, según se resolvió en 1939, pasó a cuatro kilómetros de Linares. Cuando asume don Carlos Ibañez en 1952, ya el camino estaba en pleno servicio.
El Club Aéreo de Linares (y el aeródromo) inició sus diligencias fundacionales en 1944, (presidencia de don Juan Antonio Ríos) quedado constituida su directiva el 5 de febrero de ese año encabezada por Carlos del Campo Rivera. El primer avión fue un Fairchild que llegó a Linares el 6 de diciembre de 1945, aterrizando en el fundo Soledad de la Escuela de Artillería.
El terreno del actual campo de aterrizaje se adquirió de parte del municipio en julio de 1946 y fue cedido a perpetuidad al Club Aéreo. El primer aterrizaje fue el 29 de septiembre de 1945 y lo realizó el avión Fairchild, ya nombrado, pilotado por Carlos del Campo Rivera.
Para crear un punto de escala para los bimotores de LAN que volaban entre Santiago y Concepción, en abril de 1947 (Presidencia de Gabriel González Videla) se posó uno de estos aparatos en el campo linarense con el Vicepresidente de LAN Juan del Villar. Sin embargo pese a que en junio de 1953 se estableció el servicio de pasajeros con aviones DC-3 LAN, éste no prosperó como ocurrió con el aeródromo El Boldo de Cauquenes, por la falta de pasajeros.
Puente Loncomilla, ubicado en las Brisas, al norte de Villa Alegre, es una de las obras notables del primer gobierno del Presidente Ibañez del Campo. Para ello debió enfrentar las presiones de San Javier, que lo quería en Juntas Viejas, al poniente de la ciudad. El Mandatario fue inflexible y la obra se concluyó en 1931 (cuando ya Ibañez había renunciado), pero en 1953 hizo levantar el nuevo puente que sirvió hasta el construido en la década de los noventa y que se derrumbó el 18 de noviembre del 2004 arrastrando consigo al Ministro de Obras Públicas y a casi toda la plana mayor de Vialidad.
El Banco Regional de Linares, inaugurado el 2 de enero de 1958 tras numerosas dilaciones y obstáculos, es una obra que dio prestigio a la Provincia y donde el Presidente Ibañez tuvo decisiva intervención. Al efectuarse las primeras tramitaciones, el Banco Central se opuso por cuanto no era partidario de crear bancos con escaso capital. Para dar una señal de apoyo a la institución, el Presidente se inscribió como accionista fundador con cinco millones de pesos. La entidad cerró sus puertas en 1982.
La ley de Defensa de la Democracia: Si bien el Presidente Ibañez prometió derogarla en su campaña de 1952, la verdad es que no lo hizo. Esta ley fue dictada por el Presidente Alessandri en 1937 con el número 6026 y se denominaba “de seguridad interior del estado”. González Videla la modificó marginando de la ley al Partido comunista en 1948 (ley 8987). Ibañez, dictó una nueva ley, número 12.927, donde sólo dejó de aplicar las normas que iban en contra del Partido Comunista, pero mantuvo todas las atribuciones penales y judiciales, que no vaciló en poner en ejecución en las revueltas callejeras del 2 de abril de 1957, (llamada “la batalla de Santiago”), a raíz del alza del costo de la vida, y el congelamiento de los sueldos. Las tropas del ejército enfrentaron a los manifestantes con un resultado de 21 muertos, entre ellos la joven estudiante de enfermería Alicia Ramírez Patiño, y quinientos heridos.
Esta ley ha sido aplicada por el Gobierno Militar, el Presidente Ricardo Lagos (a los dirigentes microbuseros) y el actual Mandatario.
Don Carlos Ibáñez es un personaje con luces y sombras, como todas las figuras de nuestra historia.


Foto: El Presidente Carlos Ibáñez del Campo lee su mensaje presidencial en mayo de 1957. A su lado, el Presidente del Senado Fernando Alessandri Rodríguez, a cuya familia Ibáñez hizo exiliar en su primer gobierno.

JAIME GONZALEZ COLVILLE
Academia Chilena de la Historia
Prensa El Heraldo | Imprimir | 590
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