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El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 04-07-2018
Es el tiempo para recapacitar, pedir perdón y resarcir el daño al género femenino
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La violencia hacia el género femenino, ya sean infantes, niñas, adolescentes, adultas y ancianas, ha estado siempre presente desde los inicios de la Humanidad, con resultados miserables, abusos y crímenes que jamás deberían haber ocurrido, al arrogarse el género masculino una impunidad y una invencibilidad frente a estos condenables hechos.
El que siempre hayan sucedido, no es escusa para justificarlos, sino para recapacitar, pedir perdón por ellos y resarcir el daño ocasionado con el propósito de luchar a la par con ellas para cambiar esta mentalidad machista de superioridad que es una pesada carga infra cultural que estamos cargando.
En los últimos meses, las demandas feministas han tomado cada vez más fuerza, y las mujeres se han organizado para salir a las calles a exigir el fin de los abusos.
La igualdad de los derechos y oportunidades es la bandera de este movimiento que lo está cambiando todo.
"Las mujeres eran consideradas una cosa del hombre, una cosa del marido, una cosa que les pertenecía y que para ellos además no tenía cultura ni mucha inteligencia".
Y sobre por qué el movimiento ha tomado fuerza. "El feminismo es una crítica radical al patriarcado y radical es ir a la raíz y la raíz son las estructuras de poder en la sociedad estructuradas por lo masculino hegemónico".
“Antes las mujeres se quedaban calladas, tenían miedo porque las mataban y a nadie le importaba”.
“Yo no avanzo ningún espacio donde no reciba acoso o algún abuso de profesores o compañeros, se sigue hablando de nuestras mujeres, con lenguaje de propiedad privada”.
“¡Qué rabia! Hay enojo, hay una emocionalidad brutal, y sabes qué, les da lo mismo. ¡eso es lo que ha hecho que este movimiento se genere!”
“¡Cómo no vamos a ser emocionales! Si nos damos cuenta, hay una historia eterna de dos mil años donde se nos ha tratado mal, se nos ha descalificado”.
“Toda evolución social enfrenta fuerzas opuestas, corriente que fluyen en sentidos contrarios. Está los que intentan impedir el avance del cambio”.
“Evidentemente que hay mucha resistencia porque es un movimiento en que de alguna manera está colocando en primer plano una estructura que es la que genera la violencia hacia las mujeres”.
“En los colegios, han salido a denunciar el abuso, además se encuentran que el propio Estado que tiene el deber de proteger este derecho tan básico de una vida libre de violencia, lo que hace es responder con más violencia, entonces llegan los guanacos, las monjas se van presas y en este proceso también se sufre violencia”.
“Primeras señales son imperceptibles de esta lucha, subterráneas, ignorando el statu quo (el momento actual), que sólo desea mantener el orden establecido y que de pronto estallan y descolocan un sistema de patriarcado”.
“Estamos cuestionando desde cuando viene esta política, estamos cuestionando la racionalidad, estamos cuestionando nuestra emocionalidad… nosotras no nos vamos a sentar a conversar con el gobierno”.
“La mujer desnuda tiene que ser para satisfacción del varón, para vender productos para excitarte y no para llamarte la atención y ni para decirte un discurso político”.
“La cara cubierta y con una capucha roja y los senos al aire, las chicas escandalizaron y violentaron a muchos, pero su provocación transgresora las convirtió en un ícono de la rebelión feminista”.
“Te regalo una teta, te pasaste la vida entera tratando de vernos las tetas, mirando contra luz nuestra blusa en el colegio, mirando por el cerrojo de la puerta el camarín de chicas, midiendo escotes a gritos, rezando por la moda de la transparencia, celebrando con locura en el whatsapp de tu liga de fútbol, te has pasado años poniéndoles nombres, una vida entera clasificando tetas y deseando tocarlas, las manoseas en mujeres un poco borrachas, las indicas desde lejos en las playas, vitoreas las poleras mojadas pero hoy que salen las tetas a marchar, sin pedirte permiso, hoy que se te entrega coronadas por una capucha carmesí, revolucionaria, combativa y poética, entonces ya no te gustan, de pronto ya no quieres verlas, las encapuchadas de la marcha te cagaron el fetiche ¡machito!…te pusieron las tetas en los diarios y las sacaron de la web porno que la visitas a solas y con la mano engrasada para tomarse los noticieros. Lamento mucho cagarte la fiesta, pero las tetas son nuestras y las sacamos al aire cuando queremos. Sólo les gustan las tetas cuando se ponen a su disposición del placer, sino es innecesario, es vulgar, es incorrecto, no les gusta verlas argumentando, no les gusta verlas marchando, no les gusta las tetas si no están listas y dispuestas para sus pajas”.
Fuente: Documental de Chilevisión Noticias sobre el feminismo en Chile (17.06.2018). Opiniones de Mónica Echeverría, escritora; Bernardita Ruffinelli, comediante; Amanda Mitrovic, vocera Coordinadora Feminista Universitaria; Carolina Correa, presidenta Corporación Humanas; Amanda Luna Cea, vocera Aces Colegio Manuel de Salas; Kena Lorenzini, fotógrafa; Camila Moreno, cantautora; Diamela Eltit, escritora; Soledad Rojas, Red chilena contra la violencia hacia las mujeres; y Natalia Valdebenito, comediante, además de otras muchas mujeres.
Tenemos una deuda histórica y social en no haber repudiado con la fuerza que se merecen los crímenes, violaciones de bebés, niñas, adolescentes y adultas como el mayor y deleznable crimen que se puede cometer a las mujeres, los abusos laborales que conllevan al abuso sexual, la prepotencia machista que se cree con derecho de violentar a mujeres que se encuentran solas por las calles, de creerlas inferiores y someterlas a violencia intrafamiliar, en clasificar femicidios como simples crímenes, en no dejarlas estudiar, ni trabajar ni prosperar por celos y egoísmos, por lanzarlas a un verdadero Circo Romano a los apetitos y satisfacciones machistas al no prepararlas con una buena educación sexual, y tantas otras bestialidades que se han cometido contra ellas. Hoy es tiempo de todo varón de buena voluntad para pedir perdón y enmendar rumbo hacia un presente y futuro digno de convivencia, respeto y amor con nuestras compañeras de ruta, con las cuales debemos compartir felices el pan nuestro familiar y social y no temamos escuchar sus denuncias y angustias para alcanzar justicia y una verdad liberadora de este gran movimiento feminista que ya no echa pie atrás.

(Carlos Cabezas Gálvez escritor y ensayista)
Prensa El Heraldo | Imprimir | 902
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