jueves 23 de noviembre del 2017
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Opinión 16-07-2017
II Festival Nacional de Coros, en Linares -Una fiesta memorable; para no olvidar-
Difícil escribir cuando el sentimiento es indescriptible. Difícil decir la expresión colectiva. Difícil contar la angustia contenida, al evocar los pañuelos blancos que se alejaron lentamente en ese tren que cantaba y lloraba…, cuando la tarde provinciana, puso un telón gris y un arco iris sobre el cielo de los Andes.
Como un mandato divino, la naturaleza formó -en el adiós- un instante supremo, en un escenario colosal. (Ulmén, 18 octubre de 1961)
Prólogo, para otro momento memorable, de un Linares de ayer; que necesita atesorar los tiempos idos, por las antiguas calles de adoquines, que se entrecruzan con cada acción de la ciudad.
Un Linares de antaño. ¡Qué tiempos aquellos! Como lo que recordamos hoy: Cincuenta años cantando. Una historia que, si bien es cierto, ocurrió, no la hemos guardado para que otros la conozcan. Hoy la recuperamos.
Cincuenta años cantando. A mediados del año 1951, la ciudad de Linares acogió entre los suyos a un amante de la música que llegaba desde las provincias vascas (España), para radicarse en Linares; con la ilusión de crear un conjunto coral. Así un día 3 de septiembre nació el Coro Polifónico de Linares, que en 1984, al fallecimiento de su fundador, pasó a llamarse Coro Polifónico Jesús González Campón.
La ciudadanía, junto a sus autoridades, se volcó en un trabajo metódico para que la fiesta resultara y quedara en la memoria de anfitriones y visitantes. Una fiesta coral como pocas, en cuanto a organización y asistencia de instituciones dedicadas al canto coral, de las cuales se tenga recuerdo en la ciudad; que se vio engalanada con la presencia -por primera vez en el país- de Los Niños Cantores de Viena.
Recuerdo a D. Óscar Lafuente, gran hombre público y cabeza de la organización, que quiso celebrar los 50 años de esa fiesta (2011), pero los infaltables trámites burocráticos, dejaron de lado una fiesta que no se realizó.
Una serie de tropiezos y pequeños muros en el camino, hicieron humo la alegría de una merecida celebración. Sería una fiesta, que reuniría a coros del sur y del norte, en esta tierra de Linares, un 24 de noviembre de 2011.
Organizaciones nacionales, celebrarían -con alborozo-, este acontecimiento, que culminaría con el gran desfile coral, inaugurando el monolito recordatorio (que no se materializó); que Linares levantaría en Plaza de Armas.
La fiesta, nacida del ingenio, creatividad de D. Óscar Lafuente, no se celebró. La fiesta de 1961, se quedó en la memoria linarense, que con ejemplar hospitalidad recibió a cientos de chilenos que cantaron en esta ciudad.
¡Escuchad! Aquí, Linares, dulce ciudad agraria, emergiendo en el centro de la geografía violenta…apega su oído a la tierra y oye vuestros lejanos pasos cantarinos; pone su oído en el aire y escucha el florecer de vuestros labios; acerca su oído a la luz y siente la victoria de vuestro cantar en el espíritu. (Fragmento del Llamado lírico, escrito por Manuel Fco. Mesa Seco, socio fundador del Coro Polifónico, convocando al II Festival Nacional de Coros -1961- en Linares)
El pueblo, el campo, los villorrios y las aldeas de la zona, levantaron y exaltaron, el espíritu de esa juventud que por todos los caminos venía cantando; y fue aquí en Linares, donde la juventud ilusionada pudo conocer de cerca esa hospitalidad, el amor y la alegría que honran al pueblo de Chile.
Recordamos las palabras del gran chileno, director de coros, Mario Baeza Gajardo, refiriéndose a la fiesta ocurrida en Linares: “Nunca sabrán ustedes, hasta qué punto la Federación de Coros de Chile, se va agradecida de Linares. Nunca podré decirles cabalmente lo que ustedes hicieron para ese sueño…que todo Chile cante en Linares”
Al cerrar la última página del libro del II Festival de Coros, Linares puede mirar tranquilo el pasado. Y puede esperarlo todo del porvenir, porque un pueblo no puede mostrar nada más que la verdad que lleva en su destino.
¡Escuchad, Coros de Chile! Nuestras manos os envían el texto de esta canción de anuncio. La amistad, como un director inmortal nos guía.
La voz de Linares entona, desde ya, la bienvenida: ¡Venid, Coros de Chile, a Cantar! (Fragmento del Llamado lírico de Manuel Fco. Mesa Seco)
La voz de Linares entonaría, como entonces, la bienvenida: ¡Venid, Coros de Chile, a Cantar y a recordar! Arcos de triunfo, recibiendo las visitas. Lienzos y pancartas, huasos en briosas cabalgaduras y deslumbrantes fuegos artificiales, culminarían en un baile popular.
Había una estupenda programación. Desde un afiche conmemorativo, una fiesta popular, inauguración del monolito, dos caravanas de coros -desde Santiago y desde Concepción- para participar con los linarenses en una fiesta aniversario. D. Óscar Lafuente ideó, programó y elaboró todo. Igual como el año 1961.
Desgraciadamente, lo que pudo ser una hermosa fiesta, no se realizó. Este y otros hechos importantes de la ciudad; cuyos registros de El Heraldo (1961), y una que otra fotografía de Enrique Maturana González, logran trasladarnos a esos años.
Debemos atesorar estos recuerdos, para no perderlos en la memoria (no escrita), evitando que sea tergiversada; ante lo cual -todo aquello- se nos permitiría dudar de su veracidad. (Fotografías: del patrimonio fotográfico, donado por Enrique Maturana a Linares; a resguardo en la BPM-N° 008)

Manuel Quevedo Méndez
Prensa El Heraldo | Imprimir | 615
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