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El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Opinión 07-01-2016
Julio Chacón del Campo sigue como el “Gran Olvidado”
Ingeniero Agrónomo, Profesor Universitario, Presidente y Sostenedor por años del “Centro de Hijos de Linares” en Santiago; Historiador, Escritor, Director y creador de la Revista “Linares”; creador del “Solar Linarense” es parte de su monumental obra en favor de su tierra natal ¡y sigue en el olvido! Nunca es tarde para el homenaje Póstumo.
No es mi intención responsabilizar a nadie por este “olvido”; sino por el contrario, actualizar los nombres de quienes, por espacio de años en forma desinteresada, han contribuido a destacar nuestra idiosincrasia, personalidades y valores del terruño, lo que felizmente este último tiempo, las autoridades municipales han acogido sugerencias, destacando a meritorias personas.
En la edición del 29 de diciembre pasado, del diario “El Heraldo”, a través de una Carta al Director, propuse un reconocimiento “Póstumo” para el eminente linarense que fue don Julio Chacón del Campo (¡ojalá sea acogida!).
¡Quién fue!
Perteneció a una esforzada familia de agricultores, empresarios e intelectuales de Linares. Nació a esta ciudad el 9 de julio de 1894 y falleció en Santiago, a la edad de 83 años, el 29 de abril de 1977. Fue uno de los hijos del industrial y agricultor Benito J. Chacón Bravo y de María Tomasa del Campo Morales (pariente del Presidente Ibáñez). Sus restos descansan en su Mausoleo en el Cementerio General.
Sus estudios los hizo en la Escuela de Hombres N° 1 y en el Liceo de Hombres. Fue uno de los primeros cinco Bachilleres que tuvo la Provincia de Linares en 1914, recibiéndose de Ingeniero Agrónomo en la Universidad de Chile. Fue Profesor de esa Facultad por más de 20 años y Subdirector de la Escuela de Práctica de Agricultura, ubicada en la Quinta Normal.
Casó en primeras nupcias con Eufrosina Navarro (en la Biblioteca Pública está su busto), intelectual de notabilidad, fallecida en 1947. Contrajo nuevo matrimonio con Rosa Barrera, de cuya unión nacieron Marcos y Adriana.
Su hogar en Santiago fue un centro donde promovió ideas de progreso y el desarrollo cultural de la provincia, invitando a personalidades a conocerla y potenciarla con quienes la visitaba asiduamente.
Escritor y Periodista
Sin dejar de lado su Profesión, sumó a ella sus dotes intelectuales y su amor hacia su tierra natal, incentivando el desarrollo de la agroindustria, el turismo y la cultura.
Escribió obras como “Al Pie del Nevado de Longaví”, su primera obra; “Entre las Montañas”, relata sus excursiones y belleza de la precordillera de Colbún; “Historia del Liceo de Hombres”, editada en 1925 con motivo de su Cincuentenario; “La Provincia de Linares” (1926) en dos tomos, premiada por la Municipalidad de Linares y en 1929 presentada en la Exposición de Sevilla (España); “Las Calles de Linares” (1925) donde relata la historia de cada una de ellas, sus familias y hechos relevantes; “Pueblos y Campos de Linares” su toponimia, obra escrita con su esposa Eufrosina Navarro y “Leyendas del Gupo”, con tradiciones y cuentos de este Cerro en Huerta del Maule, como de Melozal y Calivoro. Además fue autor de un texto de Zoología, para los estudiantes de Agronomía.
La Revista Linares
Párrafo aparte fue su esfuerzo por tener una publicación trimestral que llamó “Revista Linares”, la cual financiaba de su propio peculio, llegando a comprar una Imprenta con esta finalidad.
En la Biblioteca Pública se encuentran sus 114 ediciones empastadas en 11 tomos, siendo la principal fuente de consulta sobre el Linares del ayer, de sus personajes, hechos importantes, obras de adelanto, sus autoridades, desarrollo económico y social, su cultura y la intelectualidad de la época, dándole cabida en sus páginas a las mejores plumas de esta provincia.
Sus originales están en el Museo de Arte de Linares, dispuesta por el Alcalde Jorge Talma García, quien hizo fotocopiarlas y empastarlas para las consultas en la Biblioteca Pública. El Historiador Fernando Diez Aljaro regaló su colección al Museo de Yerbas Buenas.
Al decir de sus familiares, desde niño le atrajo la investigación, el conocer la historia de su pueblo, la vida de sus hijos ilustres, sus costumbres y tradiciones. Siendo estudiante universitario, en la época de vacaciones, invitaba a sus compañeros de curso a recorrer esta provincia y de allí salió la primera cabalgata al “Nevado de Longaví”, visualizando su futuro.
Fundó instituciones
En 1916 creó la “Sociedad Linarense de Historia y Geografía”, en compañía de destacados vecinos y personas dedicadas al estudio y a la investigación, entidad que ya no existe, aun cuando ha habido intentos por refundarla. De ello quedan varias planchas metálicas, que perpetúan hechos importantes de nuestra historia, señalando por ejemplo el lugar donde funcionó el Liceo de Hombres (ella está en su actual frontis) y otra en la “Casa de Pareja” con motivo de la “Sorpresa de Yerbas Buenas” el 27 de abril de 1813.
En 1935 fundó en Santiago el “Centro de Hijos de Linares”, que funcionaba bajo su alero filantrópico y por muchos años dio acogida a jóvenes universitarios que estudiaban en esa Capital; entidad que feneció al dejar de actuar su líder y promotor.
Heredó una propiedad en calle Porvenir (hoy Ignacio Chacón del Campo), al llegar a Januario Espinosa la que transformó en el “Solar Linarense”, con el objeto recibir allí a quienes se habían ausentado del terruño, dotada de una Biblioteca y Museo. Incluso durante 10 años funcionó allí un Consultorio Gratuito, para los niños de la Población Oriente atendido por el Dr. Francisco Ferrada Alexandree y abierta para reuniones culturales. Todo fue arrasado por un incendio que consumió una barraca vecina, perdiéndose así un patrimonio invaluable.
Perpetua memoria
En Internet se encuentran rasgos de su personalidad y trayectoria y allí se dice: “que es el hijo más fiel y amante que le haya nacido a la madre tierra linarense en toda su historia” y no es justo que el manto del olvido siga cubriendo su memoria.
Un homenaje póstumo, declarándole como “Hijo Ilustre”, dejaría en un muy buen pie a las actuales generaciones, siendo su trayectoria un ejemplo a seguir.
(N. del A. Extracto de su Columna publicada por el diario “El Lector” el 06 de mayo del 2001, con antecedentes del Archivo del Historiador Fernando Diez Aljaro y entrevista ese año a don Enrique Chacón Tapia.)


Raúl Balboa Ibáñez

Leyenda de foto:
El Ingeniero Agrónomo, escritor y filántropo Julio Chacón del Campo, dejó una huella profunda de “hijo amante de su tierra natal”.
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