miércoles 22 de agosto del 2018
Dolar $669,82 | Euro $767,61 | Uf $27.252,45 | Utm $47.729,00
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 17-05-2018
La jurisdicción administrativa de la Villa de Linares
Apenas fundada la villa se estableció la Gobernación como órgano administrativo de la villa, cuyo jurisdicción iba desde la orilla norte del Perquilauquén hasta la orilla sur del Maule y desde la orilla oriente del río Loncomilla hasta el límite con Argentina.
En consecuencia, quedaron bajo la administración de esta autoridad las que más tarde serían las comunas de Longaví, Colbún, los baños de Panimávida, Yerbas Buenas, Villa Alegre, Huerta de Maule, Nirivilo y San Javier.
Ahora bien, esta situación hizo que el Gobernador de Linares, desde 1794 y hasta 1873 y luego hasta 1974 como Intendente y hasta hoy como Gobernador, tenga injerencia en cada uno de los actos administrativos de la zona bajo su responsabilidad.
En primer lugar, la autoridad de la Villa de Linares debió tramitar la erección de las parroquias de Longaví, Yerbas Buenas – y su traslado a Linares- la designación de sacerdotes, etc. Todo ello distraía no pocos esfuerzos en tiempos de difíciles comunicaciones.
Además, el gobernador, en especial de principios del siglo XIX debía salvar una complicada situación: velar por la conectividad hacia el sur y el norte, hacia el mar y la cordillera.
En el caso de los ríos, cada año el cabildo remataba al mejor postor el llamado “pasaje” de los ríos: es decir, gentes que, provistos de un bote, tenían la obligación de atravesar a quienes viajaban fuera de la jurisdicción de la Villa de Linares. Este problema, complicado en verano, lo era doblemente en invierno, donde las crecidas de los ríos prácticamente aislaban la Isla de Maule.
Pero además, estaba el siempre candente tema de la fundación de las villas: en 1852 San Javier insistió en ser fundada como tal por lo que el Cabildo de Linares debió vender unos terrenos de Reyes - actual Villa Alegre – para solventar los gastos. En esto se movían intereses políticos y económicos. Al fundar una localidad, el cabildo linarense´perdía injerencia en ese sector, se esfumaban votos e impuestos.
En esto, el caso de Longaví es un claro ejemplo. Aun cuando desde 1902 se repartieron sitios para una población, los regidores de Linares – salvo dos o tres – se opusieron a la fundación de la comuna. Ni aun Alessandri, hijo de esa tierra, logró este propósito en 1922. En 1905 se creó la Parroquia, pero ello no pudo ir más allá, esto es, la instauración de la comuna. Es más, había regidores que, cuando el Alcalde no les favorecía en un proyecto, amenazaban con apoyar los planes de independencia de Longaví.
Pero en una breve visita a Linares del Presidente Alessandri, el 4 de noviembre de 1935, diversos vecinos le solicitaron formalmente que incluyera en la convocatoria al Congreso el proyecto de ley que creara la comuna de Longaví. El mandatario respondió que accedería gustoso a esa petición por tratarse de la región en que él había nacido. Esto provocó la indignación de los linarenses.
El Mandatario cumplió y el 16 de diciembre de 1936 fue promulgada la ley que fundaba la comuna de Longaví, cuerpo legal que se basó en las atribuciones que otorgaba a los municipios la ley de 1891 y su concepto de la comuna autónoma. Se vislumbró que esta disposición iba a permitir a la localidad progresar más rápidamente, administrando sus intereses, que dependiendo de la comuna de Linares.
Por ello, no debe extrañar que en la Historia de Linares, próxima a aparecer, se hable de toda la Provincia, de Villa Alegre, de Longaví, de la Fábrica de Azúcar de Retiro, de Rari y la fundación de la Comuna de Panimávida, etc. Esto fue uno de los temas discutidos en los inicios de la gestación de esta obra por quienes no entendían bien esta perspectiva histórica de Linares.

JAIME GONZALEZ COLVILLE
Academia Chilena de la Historia
Prensa El Heraldo | Imprimir | 242
Publicidad 13
Publicidad 7