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El Diario del Maule Sur
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Opinión 25-11-2020
LA NORMALIDAD ERA EL PROBLEMA
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Durante las olas de protestas en Santiago, alguien proyectó una frase poderosa en un edificio: “No volveremos a la normalidad, porque la normalidad era el problema”. Ahora, a 9 meses del inicio de la pandemia en Chile, parece imposible imaginar volver al antiguo mundo normal, aquel que dejó a más de 750 personas viviendo en las calles de la región del Maule, sin comida, cobertura médica o un lugar donde pasar la cuarentena.
Hemos visto importantes esfuerzos en la pandemia, como las 530 prestaciones diarias a personas situación de calle, entre albergues, Ruta Calle, Ruta Médica y hospederías del Hogar de Cristo, en una inversión que alcanzó los 745 millones de pesos en toda la región. Pero la pregunta es: ¿qué va a pasar cuando estas “oportunidades humanizadoras” vinculadas a la cuarentena se terminen?
Las medidas mencionadas, sin duda, fueron grandes acciones para nuestra región, pero sabemos que son paliativas y tienen que estar acompañadas de medidas mucho más sostenibles a largo plazo. En el Maule, no hay ningún tipo de programa público o privado destinado a resolver de manera permanente la vida en calle y sabemos que en Linares 180 personas en esa situación no reciben atención alguna. El 84% son hombres, más del 41% presenta problemas de consumo de alcohol y otras drogas. Algunos ni siquiera cuentan con certificado de nacimiento y no saben cuántos años tienen. Muchos son Adultos mayores o están en situaciones de mucha fragilidad de salud ¿Qué sucederá cuando cierren los albergues o se detengan las rutas médicas?
Como Hogar de Cristo, sólo tenemos capacidad para acoger a 20 de las 180 personas que pernoctan en las calles de Linares. Un esfuerzo que nos pesa, porque no alcanza para todos. ¿Qué tendría que suceder entonces? Focalicemos los esfuerzos: Las hospederías, las rutas médicas y los albergues son súper necesarios, pero estos tienen que estar acompañados de soluciones mucho más radicales y de largo plazo, como centros de atención diurna, programas de atención psicosocial y soluciones habitacionales permanentes, que permitan un camino que vaya más allá de una solución asistencial.


Mauricio Zorondo, Jefe de Operación Social Hogar de Cristo.
Prensa El Heraldo | Imprimir | 318
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