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El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 26-11-2019
Lágrimas, humareda y el ave fénix
No deseo hablar de todo lo que se repite en los medios, no deseo hablar de las calamidades que van quedando en el camino, no deseo hablar de dolor ni de amarguras ; ni de sentimientos esparcidos por el viento como pétalos de marchitas flores. No, eso ya ha colmado todo. Se ha deliberado todo.
Quiero referirme a la esperanza, la esperanza de cualquier mujer dueña de casa que, al abrir la puerta de su sencilla vivienda, se encuentre con un ser querido que le trae solamente buenas nuevas. Y este es el parlamento: ---He caminado mucho pero estoy contento, las calles están tranquilas, los almacenes de barrio con mucha gente comprando, los niños jugando en las veredas, los estudiantes volviendo de sus escuelas ansiosos de llegar a casa y compartir una amena conversación con sus padres y hermanos. No existe el celular, al menos en esos momentos. ¡Qué paz se respira en esta ciudad!--- La mujer sonríe y sigue su rutina de siempre con la satisfacción de que la jornada ha sido amena. La abuela teje y conversa con la nieta que le comenta cómo ha sido su día escolar y lo que pretende hacer el fin de semana. El joven pregunta a su padre si puede acompañarlo a ver la final de fútbol de su barrio.
Y así transcurren los días en ese hogar cualquiera de cualquier lugar de Chile. Soñar no cuesta nada.

Fénix es un ave fabulosa que según antiguas leyendas, era la única de su especie. Vivía varios siglos en medio de los desiertos de Arabia, (posiblemente también en el de Atacama), se dejaba quemar en una hoguera y renacía de sus cenizas. Y reflexiono: parece que para renacer de toda desgracia es necesario un sacrificio, una purificación, un levantarse de las cenizas, empezar todo de nuevo.
Porque tiene que desaparecer todo obstáculo del camino; lo primordial destruir LA AMBICIÓN: ¿por qué quiero tener tanto?, ¿por qué no puedo compartir, al menos un poco de lo mío para el bienestar de los demás?. No se necesita ser sociólogo para entender que todas las personas deben tener las mismas oportunidades para enfrentar sus desafíos en el diario vivir. Si alguien se sacrificó más para subir su nivel de vida, bienvenido sea y felicitaciones, pero dejemos un trecho para que los demás tengan la oportunidad de surgir en sus distintas vocaciones existenciales. Si para producir mejor se necesitan muchas mentes y muchas manos, que se reparta la torta sin arbitrariedades y que todos toquemos un pedacito en forma proporcional al esfuerzo que hemos hecho. No todos tenemos que ser ricos, que los dueños de las grandes fortunas las sigan disfrutando pero no a costa de haberla arrebatado amparándose en leyes hechas por malos congresistas que sólo pensaron en llevarse una tajadita más o menos cuantiosa, obviando las necesidades más urgentes de los ciudadanos.
¿Cómo un legislador puede dormir tranquilo pensando que todo su sueldo está formado por la gota del sudor de gente que ni siquiera puede llegar a fin de mes con lo que gana.? Y desgraciadamente, duermen tranquilos, salen a sus reuniones subsidiados de pe a pa. Combustible gratis, celular gratis, computador gratis, viático, pasajes aéreos en primera clase, y tantas cosas más. Si se justificara su vocación social, no se subirían el sueldo de manera tan obscena. No me explico cómo esa gente puede reposar de noche su cabeza en la almohada y pensar, antes de dormirse: “he cumplido con mi deber, puedo dormir tranquilo, no le he hecho mal a nadie, he procedido bien pensando en que contribuí de gran manera a que la gente esté conforme con lo que le prometí., gracias Señor por haberme hecho tan noble, bueno y honrado y lo principal, sin ambición alguna.” Esta gente debe tener un dogma especial que le hace ver un bien donde solamente hay calamidad. Detesto esa sonrisa complaciente para hacerse los lindos y conseguir un voto que les aseguro la prolongación de su reluciente bienestar. Si de verdad aman a su pueblo sacrifíquense de verdad, luchen, pónganse en el lugar del más desamparado. Empezar por la educación. El señor Maza dijo, y yo le creo, que la riqueza más grande es la mente y si no hay educación, simplemente se pierde. Y pienso que a los poderosos no les conviene que la gente se eduque por motivos más que claros.
Hay una débil esperanza que con voluntad de todos podemos fortalecer. Hay mucha ceniza, muchas lágrimas, mucha destrucción. Seamos como el ave Fénix, renazcamos con la voluntad de empezar todo de nuevo. Parece una loca idea, pero no es imposible. Que se desligue el egoísmo de los poderosos y desciendan la mirada hacia abajo y salgan de su burbuja de confort y se detengan ante esos niños que se están intoxicando con tanta lacrimógena y que merecen una vida de oportunidades para superar su condición tan vulnerable. Nadie nace delincuente ni malvado, el gran vacío social que los enclaustra en un ambiente hacinado donde se incuban los malos hábitos que les transforma la inocencia en maldad, es el daño más grande que les destruye el futuro para siempre.
Se necesita gran voluntad, ganas de trabajar en cualquier cosa, pero trabajar. Que haya trabajo y oportunidad para todos. Lo demás vendría por añadidura. Así renacería nuestro querido Chile como el gran ave Fénix.


(Tily Vergara)

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