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El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Editorial 21-11-2017
Paren al mundo que me quiero bajar
Licenciaturas, elecciones, términos de ciclo, de contrato, centros comerciales llenos de árboles de navidad que nos llaman a endeudarnos porque total existen las 6 cuotas sin pie y sin intereses ahhhhhhh!!!!!
La gran Mafalda en una de sus ilustraciones pide: “paren al mundo que me quiero bajar”… ella como muchos seres humanos se sentía a veces sobrepasada, estresada, angustiada. Es que dentro de las materias nadie nos enseña a manejar nuestras emociones, uno de los factores claves para tomarnos con una actitud zen todos estos acontecimientos. Hacer actividad física, alimentarnos con consciencia, meditar, no perder los espacios de ocio, son algunas de las claves para mantener el equilibrio.
Sentimos que venimos “cargando” con el peso de estresores cotidianos y nuestra percepción de “cierre de fin de año” (que es algo que genera una actitud de autoflagelo también) no ayuda.
El problema no es sólo el evento externo, el estresor, sino la manera de relacionarnos mentalmente con él. Cuando decimos que estamos cansados al final del día, en realidad no es sólo por la intensidad de nuestro accionar, sino también por el constante trabajo “ideal” y los movimientos continuos de la mente hacia el futuro, el pasado, lo que quiero y lo que no quiero, lo que puedo y lo que no, lo que debería y lo que no debería. Es esa acción incontrolable de nuestra mente la que nos agobia, nos complica.
Según especialistas, lo ideal es no dejar todo para fin de año. También dicen que es bueno chequear cada tanto el estado de nuestra ansiedad (por hacer cosas, por comprar, etc.) y nuestras emociones, para no perder nuestro balance interno.
En lo posible no tomar responsabilidades extras (no se puede ser actor principal de la obra de teatro de tu hijo, el encargado de hacer las compras para la fiesta e instalar un programa nuevo que aún no conoces. Intentar balancear lo que es “necesario” de lo que es “opcional” y no nos gusta. No podemos sólo por compromiso involucrarnos en toda actividad a la que nos invitan.
A más trabajo y más actividad, más breaks y momentos de caminatas, prácticas meditativas o instantes de ocio aunque sea por períodos más cortos que lo habitual. DORMIR. Cancelar momentáneamente algunas actividades que puedan ser retomadas en el verano nuevamente (como algún hobby, actividades de capacitación, etc) para no saturar la agenda, y entre muchos otros tips, el más importante es disfrutar.


Prensa El Heraldo | Imprimir | 207
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