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El Diario del Maule Sur
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Opinión 19-02-2020
Se acerca un momento clave
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Algo más de dos meses nos separan de la fecha en que los chilenos tendremos que optar por, el apruebo o el rechazo, a una hoja en blanco. Ciertamente, todos los ciudadanos con un mínimo de sentido común, estamos abiertos a que nuestra Constitución se adecúe a los cambios que experimenta el país y la sociedad. La opción rechazo, que inicialmente tenía poco apoyo, rápidamente gana adeptos. Los anarquistas, los extremistas, los narcos, los flojos, los ilusos, los mal informados son, por supuesto, defensores del apruebo. También lo son algunos ilustrados que piensan que una nueva Constitución será la solución a los problemas que tiene Chile. Incluso hay políticos de derecha, quienes, traicionando a sus electores, creen que esta nueva asamblea será capaz de redactar una nueva carta magna. Muchos de ellos están solo preocupados de las próximas elecciones y no de los principios que deberían guiar su accionar. Toda esta parafernalia, nace por la acción de unas centenas de vándalos que irrumpieron de manera violenta en nuestras calles, en el metro de Santiago, en las iglesias, en los supermercados y en nuestros edificios públicos. Todas las encuestas de opinión han indicado claramente, que a la gente común le preocupa su trabajo, la seguridad, la salud, la educación, la justicia y su familia. La Constitución, es algo que pocos han leído, pocos entienden y no es algo que requiera hacerse de nuevo. Ya bajo el gobierno de Ricardo Lagos, hace no muchos años, se cambió casi totalmente. Tras el estallido delictual, mal llamado social, Chile entró en una situación de incertidumbre, que nos ha afectado a todos. Carabineros de Chile, institución tan importante y respetada hasta hace poco, ha sido víctima de los delincuentes y el gobierno le restó apoyo en momentos críticos. No hay dudas que los procedimientos policiales deben ser corregidos, pero los mismos que los atacan, estuvieron 2 décadas en el gobierno y fueron responsables de esa institución dependiente del Ministerio del Interior. El Arzobispo de Santiago emite, reiteradamente, juicios inapropiados y toma posición en el plebiscito que se aproxima. Los parlamentarios de la izquierda dura -amiga de Maduro- reciben como héroes en recinto del Congreso Nacional a delincuentes encapuchados. Iglesias emblemáticas como la catedral de Ancud, la Veracruz y el templo matriz de Carabineros de Chile, son quemadas con mínimas reacciones de las autoridades políticas e incluso religiosas. Decenas de camiones y maquinarias forestales, siguen siendo quemadas en el sur, con poca cobertura mediática y tenues anuncios de querellas. Dos locomotoras son quemadas en Antofagasta, con reacciones mínimas pese a la gravedad de los hechos. Delincuentes impiden que se rinda normalmente la PSU, lo que afecta a miles de estudiantes que sueñan con estudiar y forjarse un futuro digno. En este escenario, cualquier persona sensata, debería estar en contra de esta ingenua idea de que “entre todos” escribiremos una nueva Constitución. Ya sabemos que de ganar el apruebo, los participantes en esa redacción serán los mismos de siempre, pues para ser elegidos se requerirá de apoyos de partidos y ya muchos ex políticos sin cargo han anunciado ser candidatos para ese rol. Aquí no se trata de campañas del terror, se trata simplemente de tener un mínimo de realismo. En las próximas semanas, seremos invadidos por publicidad a favor y en contra de la hoja en blanco. Dineros y tiempo perdido en un proceso estúpido, gatillado por vándalos y apoyado por políticos de distintos sectores que se pasan la vida hablando de temas que a nadie le interesa realmente. Se requiere de políticos que le reiteren a la gente y especialmente a la juventud, que cada uno es el arquitecto de su propio destino. Debemos trabajar mas y no menos, estudiar mas y no menos y definitivamente hablar menos. La sequía, la delincuencia, los tacos atroces en nuestras ciudades, la destrucción del patrimonio cultural, el respeto a los mayores, la familia como eje de la sociedad, la ineficiencia del estado, el narcotráfico y su rol en esta crisis, son algunos de los temas a los cuales las autoridades deberían abocarse y no más a temas irrelevantes para la gran mayoría de ciudadanos. Por eso y por mucho más yo voto RECHAZO.

Andrés Montero J.
Agricultor de Longaví
Prensa El Heraldo | Imprimir | 1337
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