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El Diario del Maule Sur
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Opinión 07-07-2020
¡Se busca expertos en pandemia Coronavirus! (Primera parte)
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Frente a lo incierto del proceso que se ha seguido para identificar los problemas de esta pandemia coronavirus, se presenta a continuación una entrevista (*) a algunos profesionales integrantes del equipo de Olibar Consultores, quienes dan su visión sobre el rol de los expertos y de los métodos utilizados en su resolución.


P. ¿Cuál es para Uds. el papel que juegan los expertos para enfrentar la actual pandemia?

R. En primer lugar hay que saber qué es un experto. Según el diccionario de la RAE “es una persona especializada o con grandes conocimientos en una materia” o “experimentada en algo”. En el medio en el que nos desenvolvemos se dice de alguien que sabe de una materia, sabe trabajar con ella, ha logrado resultados con la aplicación de sus conocimientos y esos resultados son positivos o efectivos y además los ha aplicado varias veces y sus logros son considerados superiores a lo que se acostumbra. El profesor Anders Ericsson, de la Universidad de Florida fue considerado un “experto en expertitud” y decía que se lograba con 10.000 horas de práctica o con 10 años de trabajo sostenido en un campo. Por su parte, para Acumen International para tener éxito en una materia se requería: unos conocimientos y expertitud histórica demostrable, ser reconocido por sus pares como experto con resultados concretos, además de tener competencias en diferentes técnicas y, muy importante, tener un gran despliegue de habilidades en “humanistics help” y liderazgo para trabajo en equipo con actores muy diversos.

En segundo lugar, la pandemia actual nace por “un problema de enfermedad”. Y si se le pidiera, según entendemos, por ejemplo, a un experto en Análisis y Resolución de Problemas del tipo Kepner y Tregoe, él probablemente preguntaría: ¿Cuál es el problema? o ¿Qué no está funcionado bien? y luego “buscaría las posibles causas de ese mal funcionamiento”. A riesgo de ser poco preciso, en este caso el experto diría que: (1) hay algunas personas que se enferman por un nuevo virus, algunas de las cuales fallecen, (2) el virus lo producen algunas personas que los expulsan de su boca o mucosa y que cuando llegan a otras personas se pueden introducir al cuerpo por su boca, por su nariz o por sus ojos contagiándose o porque sus manos hayan tocado superficies infectadas. El contagio puede afectar de diferentes maneras la salud de una persona, desde no tener síntomas hasta fallecer. Y como el contagio se ha extendido a muchos países sería una pandemia.

Por lo tanto, este experto diría que si el virus es lo que causa la enfermedad o “es lo que hace que ocurra un mal funcionamiento de la salud de una persona o grupos de estas y que, además, como no se puede eliminar la causa” la solución más inmediata es que: “hay que convivir con el problema y aplicar formas para que no se produzca el contagio entre personas”. Además, “cuando se tenga una vacuna efectiva se podrán evitar muchos enfermos por contagios”.

A su vez, en este proceso de análisis de situación del problema será, sin duda, necesaria la participación de otros expertos en diferentes especialidades en salud y “no solo de una enfermedad en particular”.

Pero también es fundamental concluir que hay que informar en forma amplia y precisa, a todas las personas de la comunidad, sobre las maneras de contagiar y contagiarse para evitar enfermarse y afectar a otras personas (educar, capacitar, entrenar, acreditar). Y en esta tarea se requiere la presencia de otro grupo de expertos: educadores, publicistas, comunicadores, antropólogos, sociólogos, estadísticos, digitalistas, etc. para que se les comunique y se les enseñe a todas las personas, por diferentes medios de enseñanza y de comunicación, lo que tienen que hacer para evitar contagiarse y no contagiar y no llegar a sufrir una enfermedad que puede ser mortal. Y, verificar por medio de encuestas u otros medios si las personas conocen lo que tienen que hacer (y no hacer) que si saben aplicarlo para no contagiarse ni contagiar.

Es decir, en una situación de salud, más que de enfermedad, como la presente debieran participar muchos diferentes expertos y de distintas materias si pretenden resolver el problema.


P. ¿Están diciendo que al inicio del virus no existían expertos en el tema? Y… ¿Cómo se enfrentó esta situación entonces?

R. Como usted comprenderá al terminar el año pasado cuando se supo que existía un nuevo virus, desconocido hasta ese momento, era imposible que existiera un experto en la materia, pero si había expertos que habían anunciado que el peligro existía porque ya se había reconocido la existencia de más de mil virus y sus principales orígenes.

Escuche, nosotros no hemos tenido participación alguna en la dirección este proceso y si por lo que hemos sabido se ha insistido mucho en la presencia de “expertos”, lo cual es bueno dependiendo, del currículo de éxitos y de fracasos que tengan; pero en este tema específico suponemos que no había ninguno. Y bajo esa premisa el resultado inicial tendría que haber ser sido sino difícil, a veces caótico, porque cuando se trata de juntar a un grupo de expertos, en diferentes materias, para resolver un problema complejo y con un proceso por delante aún bastante desconocido, hay que esperar un tiempo para que sintonicen, si es que lo logran. Y es por eso que las autoridades eligen a un experto que haga de líder y en la mayoría de los casos de alguna rama de medicina curativa y no de la salud u otro campo profesional.



(Omar Villanueva Olmedo
Director OLIBAR Consultores)

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