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El Diario del Maule Sur
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Opinión 22-09-2019
Si hay intención, lo dañado se puede reparar
Creo que no hay que ser muy perspicaz o muy inteligente, para comprender cuando se puede catalogar a una persona como “ buena” o “ mala”,
Cada persona tiene su historia, por lo que es un tanto difícil e imposible juzgar a alguien lo que esa persona ha vivido. Esa vida es lo que impulsa a las personas a actuar en forma correcta o no.
Claro está que mentalmente, nadie, absolutamente nadie en su estado mental puede reconocer que es mala y busca lastimar a todos los que con él conviven, Leí que incluso los presidiarios insisten en su inocencia y que su actuación es el resultado de una buena razón para actuar asi y cumplen su condena sin mayores problemas éticos.
Por tanto, todos tienen sus motivos y moralidad propia que les lleva a actuar de determinada forma. Por este motivo, el ensayo leído que en verdad me permitió ver las actuaciones de los demás desde otro ángulo, desde otra perspectiva.
Sobran razones para entender que el actuar como una “ buena persona” es un trabajo que requiere entre otros ingredientes ; disciplina, esfuerzo y conciencia especialmente. Cada quien, por tanto, tiene la oportunidad y el poder de “ elegir” en cada momento como quiere actuar. Por lo mismo, siempre existe la oportunidad de cambiar de parecer de un momento a otro.
Aquellos que siempre actúan bien, su alma en el fondo desea un buen vivir, paz, armonía, en consecuencia , de esta forma podrán desarrollar sus potencialidades y vivir en forma plena. ¿ Alguna vez ha pensado Ud. aquellos que cargan una culpa y el malestar que pudieran sentir por verse a si mismo como malvados y haber actuado erróneamente?

Ya lo dijimos, nadie cree haber actuado equivocadamente. Todos piensan que siempre lo efectuado, ha sido producto de buenas intenciones. Pero, lamentablemente lo hecho, a dañado a otros, ha lastimado y herido.
El problema radica entonces en que cada persona actúa convencido de que lo efectuado es bueno y la intencionalidad radica el cómo uno ve la realidad ,por lo que, difícil será reparar el daño producido, si uno no es capaz de reconocer cómo ha obrado.
Particularmente creo, que todas las religiones y pensamientos filosóficos piensan y estimulan a sus adeptos que el ser humano debe actuar en todo instante en armonía con el universo, por lo cual es un deber de cada cual buscar el bien para todos y no solo para sus necesidades, la bondad no se justifica, se ve, se palpa, se siente en forma clara y sin mayores explicaciones.
Por ende, leo en el art. que me ha servido de base para esta crónica que, para ser una buena persona se necesitan algunos ingredientes, tales como: “ Honestidad” ¿ Para qué se preguntará Ud.? simplemente para reconocer y diferenciar las intenciones de los intereses personales.
A lo anterior, agreguemos la “ conciencia” esta nos permitirá reconocer cual es la responsabilidad personal y las consecuencias que pudieran causar nuestras acciones ,tanto en el plano personal como para los demás. Consecuencias que pueden ser positivas o no.
“Humildad” Que es la base o debiera ser la base de todo accionar. Pero, todo lo anterior se convertiría en solo buenas intenciones si no todo el accionar no es acompañado por la “consideración” o sea ,la sensibilidad hacia los demás y el respeto a la armonía global.
Otros ingrediente importante a considerar es la “ Fortaleza” que en el fondo consiste en el reconocimiento de algún acto efectuado y que ha dañado o lastimado a alguien. Ahí habría que agregarle el valor para repararlo.
Consecuentes con todo lo obrado, creemos que se hace necesario, no dudar en la labor realizada, y afirmar positivamente que somos una buena persona, que siempre estamos en armonía y en paz consigo y con los demás, reconociendo eso sí que muchas veces nos equivocamos, aunque nuestro accionar lo hacemos siempre con buenas intenciones ,pero, si hemos hecho algún daño debemos estar prestos para asumir la responsabilidad y poder reparar las acciones.
Ser bueno, pues, consiste en un accionar que se aprende poco a poco, el cual se va perfeccionando diariamente. Ser bueno es el resultado de nutrir la conciencia con pensamientos positivos y con acciones responsables y armoniosas.
Toda oportunidad que surge, es una posibilidad que ofrece el mundo para convertirnos como ya dijimos en “ mejores personas” y esos momentos hay que aprovecharlos para convertir nuestro accionar en situaciones óptimas que puedan servir para fortalecer la personalidad, traernos más paz y fortalecimiento de las relaciones interpersonales.

René A. Recabarren Castillo
Profesor Normalista
Prensa El Heraldo | Imprimir | 262
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