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El Diario del Maule Sur
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Opinión 26-05-2020
Teodoro Schmidt Weichsel, un inmigrante ejemplar
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Ha entrado en circulación un libro sobre la vida del ingeniero alemán, Teodoro Schmidt Weichsel. Nacido el 5 de julio de 1834, en la ciudad de Darmstad, Ducado de Hesse, Alemania. Tras quedar huérfano de padre a los 3 años y de madre a los 10, se educa bajo la supervisión y cobijo de su tío General Mayor Franz Georg Schmidt, quien fuera un destacado militar de las guerras napoleónicas. Entre 1849 y 1852 tuvo una rígida educación, cursando 6 años de humanidades en latín y 6 en francés en la Escuela Superior Técnica de Darmstadt. Aprendió de diversas materias como matemáticas, botánica, geometría descriptiva, mineralogía, zoología, química, física, meteorología, química agrícola, fisiología de plantas, geognosia, anatomía de animales domésticos, exterior del caballo y herreduría, partería de animales domésticos, geometría práctica, arboricultura, cultivo de prados, administración rural, tecnología agrícola y arquitectura agrícola. A los 18 años, ya preparado para el trabajo en terreno, se incorporó al fundo Christinenhof, de propiedad del Príncipe de Isenburg Büdingen y en el Alto Hessen con el doctor Christoph Fries. Más tarde, trabajó como técnico en la propiedad del Barón Bauer, cerca de Pettau, en la frontera con Croacia. Posteriormente, trabajó para el Conde Brandis y en el criadero de caballos árabes de Piber, cerca de Köflach. Atendió como técnico predios del Conde de Wirbna, Conde de Seiller, Conde de Kinsky, Emperador de Austria en Egbel, Barón de Rotschild, Conde de Harrach, Príncipe de Auesperg en Bohemia, Príncipe de Liechtenstein, Barón de Sina y de Banus Jelacic en Croacia. Tras 5 años de intenso ejercicio profesional, y tras la muerte de su tío Franz Georg y en medio de una Alemania convulsionada, el joven Teodoro con 23 años decide emigrar a Sud América. Aunque sus ojos inicialmente están puestos en el sur de Brasil, un imponderable lo hace llegar a conocer a Vicente Pérez Rosales, agente chileno de inmigración en Hamburgo. Al enterarse Pérez Rosales, de las cualificaciones de Schmidt, no duda en convencerlo para que se fuese a Chile y le ofrece importantes recomendaciones. El 3 de abril de 1858, zarpa de Hamburgo en la nave Sophia Georgette, arribando a Valparaíso el 1 de agosto de 1858, tras 4 meses de dura navegación. Después de arribar al puerto chileno, viaja a caballo via Quillota, a la Hacienda de Catapilco de propiedad de Francisco Javier Ovalle Errázuriz, presentando su carta de recomendación a Ruperto Ovalle Vicuña.
En este predio de 27.000 hás, inicia su fecunda labor en Chile Teodoro Schmidt, quien entonces tenía 24 años. Al poco tiempo, el ingeniero Schmidt se hizo de una fama y reputación indesmentible. Su capacidad de trabajo, sus profundos conocimientos técnicos y su extraordinaria calidad humana, calaron hondo en la familia Ovalle Vicuña y en todo el entorno de la importante hacienda. Schmidt se levantaba temprano y tenía un grado de productividad muy superior al conocido en la zona. Le correspondió mensurar extensos territorios, nivelar canales, trazar nuevas rutas -entre ellas la de Catapilco a Zapallar- la ruta norte de la cuesta del Melón, y la construcción de varios canales de riego en la zona. Más tarde Schmidt fue convocado para realizar mejoras en los muelles fiscales del puerto de Valparaíso y en 1865-66 realizó misiones estratégicas en la Guerra contra España. En 1867, el Gobierno de Chile, recluta a don Teodoro para incorporarse al cuerpo de ingenieros que tendría la difícil labor de llevar adelante el proceso de mensura y fundación de ciudades más allá de la “frontera”, específicamente es destinado a Angol, centro de operaciones militares. Convencer a Schmidt no fue fácil, toda vez que rechazó los a su juicio altos honorarios que se le ofrecían por su nuevo trabajo. La familia Ovalle, lo despidió entre lágrimas por el vínculo cercano que se había generado. Así, se inicia su trabajo de casi 20 años en Angol, desde donde le correspondió mensurar 800.000 hás. a lomo de caballo entre bosques vírgenes y poniendo en riesgo su vida por los continuos ataques de los indígenas, que no permitían que el Estado de Chile continuara desarrollando la zona. En Angol, pronto Schmidt se transformó en una personalidad, siempre reconocido por sus conocimientos, su capacidad de trabajo y su caballerosidad a toda prueba. Allí el ingeniero se casó con la joven Juanita Quezada del Río, quien era hija del Gobernador de Arauco José Antonio Quezada y Pineda. Desde Angol participó en las intensas jornadas que permitieron fundar ciudades en toda la Araucanía, incluyendo Temuco, Traiguén, Villarrica, Carahue, Mulchén, Collipulli, Los Sauces, Lautaro y otras.
En Angol el matrimonio Schmidt Quezada vivió hasta mayo de 1887, trasladándose a Temuco, ya con 8 hijos. La vida de la familia Schmidt Quezada fue intensa, llegando 2 hijos más y transformándose Teodoro la persona más importante de la ciudad, considerando el rol clave que había tenido años antes en la fundación de Temuco, en donde trazó sus calles y llevó adelante innumerables obras. Teodoro Schmidt vivió en su amada Temuco, tras haber recibido carta de nacionalidad chilena, hasta su muerte a los 90 años. Su legado para Chile no solo se limita a los grandes y sacrificados trabajos que realizó, sino también a la formación de una extensa familia, que ha aportado a Chile servidores públicos intachables en distintas reparticiones. Es el caso de sus hijos Eduardo; Gobernador de Angol e Intendente de Malleco; Sor Virginia, 12 años Superiora General de las Hermanas de la Providencia; Luis, Alcalde Arica, Director General de Ferrocarriles, Ministro de Fomento y 25 años Vicepresidente del Banco Central de Chile; Teodoro, Director General de OOPP, Decano de la Facultad de Ingeniería de la U. de Chile y Vice Rector de la misma. Una comuna y pueblo llevan su nombre.
Entre sus nietos se destacaron Carlos Montero Schmidt y Mario Montero Schmidt, Ministro del Interior y Ministro de Tierras y Colonizaciones respectivamente, bajo el Gobierno del Presidente Carlos Ibáñez del Campo. En la cuarta generación se destacan los actuales Embajadores en China y en Brasil, Luis Schmidt Montes y Fernando Schmidt Ariztía. Finalmente, la actual Ministra de Medio Ambiente Carolina Schmidt Zaldívar, tataranieta de Teodoro Schmidt Weichsel. Recordar a inmigrantes destacados, es tarea de todos. Vándalos destruyeron en octubre pasado en Temuco, el busto de Teodoro Schmidt en la plaza que lleva su nombre. Schmidt fue un hombre pacífico, que mantuvo una extraordinaria relación con los mapuches, a quienes ayudó, a quienes les asignó tierras y al fallecer en 1924, recibió homenajes de distintas comunidades que vieron partir hacia la eternidad a un hombre bueno que abrazó a Chile con todo su corazón.

(Andrés Montero J.
Bisnieto de Teodoro Schmidt Weichsel)


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