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El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 23-05-2020
Villa de Linares, una historia que recién comienza -recuerdos de antaño, en su 226° aniversario-
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“Este pueblo hospitalario de tan señalados privilegios, como Linares, la ciudad más central de Chile; la más favorecida por la naturaleza: por caudalosos ríos, el Maule y el Longaví; de aguas tan puras como el Ancoa y el Achibueno; sus manantiales de Quinamávida y Panimávida, conocidos en todo el mundo por la reputación universal de sus aguas; sus zonas auríferas de incomparable valor han dado origen al Loncomilla (que en lengua indígena quiere decir “cabeza de oro”), y sus tierras dan y producen los caldos más generosos de los vinos chilenos; porque no hay de Colbún a Cauquenes, viñedos más frondosos y haciendas que igualen a otro sector de nuestro territorio”.
Extraído de un texto escrito por José Sandoval, agosto de 1939, y leído en la Sociedad Linarense de Historia y Geografía, institución que resguardó gran parte de la historia que hoy conocemos.
Con esas líneas iniciamos un breve viaje al ayer de nuestra tierra. Hechos y situaciones encontradas en las añosas páginas de la Revista Linares y diario El Heraldo referentes cercanos de una historia que recién comienza y que hoy celebra su 226° aniversario. Ya habrá tiempo para celebrar como corresponde.
Plaza de Armas es el lugar de encuentro para los ciudadanos. Las calles más importantes, de esta noble ciudad, Maipú y Constitución hacían juego con Independencia -su calle central- que era limpia y recta en toda su extensión, desde su empalme en el poniente con el camino a Palmilla hasta la Estación ferroviaria.
Hasta 1915, la plaza estuvo formada de grandes árboles, que invitaban a la siesta bajo su sombra, sobre todo en enero y febrero. Al iniciarse el otoño, la Alcaldía decretó la transformación de este paseo y, por ende, la tala de los preciosos olmos que rodeaban los costados norte, oriente y poniente, ya que en la avenida sur existían aromos de Australia, plantados en 1906 por Sandalio Herrera. No obstante el revuelo que produjo la decisión entre los habitantes, los ediles salieron con la suya y la medida se cumplió como fue aprobada.
Calle Independencia abocaba a la Plaza de Armas y con siete calles, situación que ningún otro pueblo ha visto una plaza igual. En ese tiempo la plaza era una especie de parque con cuatro avenidas laterales circundadas de colosales árboles, moreras, álamos y naranjos y algunos vestigios de jardines; de propiedad particular, porque los alcaldes de Linares, habían cedido a los vecinos el derecho de hacer jardines y conservarlos bajo su cuidado.
La enorme Alameda, al sur de calle Maipú se extiende de oriente a poniente, en una longitud de cinco cuadras; descuidada en aquel entonces, hermosa en su aspecto y simetría de sus plantaciones, cuatro avenidas de álamos piramidales. Se celebraban allí las fiestas del “18”, con ramadas y fondas que alegraban a los habitantes. Carreras a la chilena, los días domingo, reunían allí un numeroso público.
El Parque de los Bomberos, a raíz de la construcción de su cuartel, existió hasta 1928 en la Alameda, al frente de donde hoy se encuentra la Prefectura de Carabineros y el recinto de la Cárcel. La alameda tenía una infinidad de árboles ornamentales. Se llamó de los Bomberos, porque eran los encargados de su cuidado.
El 7 de febrero de 1941 hubo una retreta en la Alameda, con lo que se restableció la antigua costumbre de alegrar aquel barrio, de por sí muy silencioso y tranquilo. La retreta de esa ocasión la tocó la banda de la Escuela de Artillería; que en años pasados la tocaba el Orfeón Municipal, dirigido por el maestro Villagra.
La Municipalidad, edificio desde donde se gobierna la comuna, el día 5 de mayo de 1951 a mediodía se coloca la primera piedra del edificio que se levantará en calle Constitución esquina Manuel Rodríguez.
Su inauguración oficial se realizó el 27 de mayo de 1955, fecha en que la Escuela de Artillería celebra el 34º aniversario de su fundación, fiesta a la que concurre el Presidente de la República; cuya visita se aprovecha para la para la ceremonia inaugural del edificio destinado a la Casa Consistorial.
El Palacio Rozas -como se le conoció- fue el primer edificio de tres pisos que existió en Linares y primero con amplios salones de recepción, muros de concreto armado, puertas y ventanas de encino, dormitorios asoleados y dependencias especiales para la servidumbre. Obra arquitectónica bien concebida y destinada a mantenerse y conservarse como una reliquia o un recuerdo del pasado esplendor de nuestra ciudad.
Sin embargo, la decisión de su demolición se comunicó el 27 de mayo de 1964 señalando que el 5 de junio se abrirán propuestas para la construcción de un nuevo edificio para el Seguro Social en Independencia 667 y 675, sobre los cimientos del edificio que perteneció al poderoso agricultor César Rozas Urrutia.
Traslado de las oficinas de Correos se produce el 29 de junio de 1966, desde el edificio de la Intendencia (Gobernación actual), al nuevo local ubicado en calle Kurt Möller esquina Manuel Rodríguez (iniciado durante el gobierno de González Videla y terminado en la administración del Presidente Frei Montalva), cuya construcción por iniciativa del ex-Director D. Luis Campos Valenzuela, fue inaugurada el 21 de agosto de 1966.
La plancha de bronce colocada en un muro tiene un error; esperamos sea corregido, señala el ex Director de Correos y Telégrafos, D. Luis Campos, en carta dirigida a “El Heraldo”, rectificando el error en que incurrió D. Carlos Sepúlveda, al decir que Ibáñez y Badilla habían planeado la construcción del edificio de Correos, cuando la verdad es que fue durante el Gobierno de González Videla; por iniciativa del propio Campos. (En la plancha de bronce en el lugar, sector oriente de la entrada, aun no se rectifica el error)
Servicio de alumbrado eléctrico data del año 1910. Antes hubo intentos por hacerlo, pero nunca se llegó a un resultado positivo, tanto que una Compañía que se había ofrecido para instalarlo prefirió pagar una fuerte indemnización, antes de proseguir las labores iniciadas. Con este dinero, el municipio hizo embaldosar la avenida sur de la plaza, donde siempre se ha concentrado el paseo a la hora de la retreta.
Un gran tornado en Linares, quedó registrado el 27 de junio de 1962, a las 10:45 hrs., cuando se produce un fuerte tornado que deteriora parte de la techumbre de unas 25 casas del lado noroeste de la ciudad; entre los edificios afectados están el Hospital nuevo, el Instituto Politécnico y la Población Malaquías Concha. El Hospital fue el más afectado, pues casi la totalidad de las planchas de zinc del techo volaron a gran distancia.
Las páginas del recuerdo de nuestro Linares, guardan hechos y situaciones en la Revista Linares y diario El Heraldo referentes de una historia que recién comienza y que saludamos al celebrar su 226° aniversario. (Bibliografía: Revista Linares; diario El Heraldo)

Manuel Quevedo Méndez
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