viernes 14 de mayo del 2021
El Diario del Maule Sur
FUNDADO EL 29 DE AGOSTO DE 1937
Hoy
Opinión 30-04-2021
FRANCISCO RIVAS: LA MEDICINA EN LAS LETRAS

Juan Camilo Lorca, ex Director de la legendaria Oficina de Referencias Críticas de la Biblioteca Nacional, nos envía una obra recién egresada de las prensas. Junto al mensaje del volumen remitido, “De Rivas Cuentos”, nos envuelve un cúmulo de recuerdos de ese “asilo” literario que comandaban Juan y Justo Alarcón, cuya jefatura se fue alternando con la jubilación del segundo.
El libro, buen papel, excelente edición, es del médico neurólogo Francisco Rivas (Paine 1943) y quien, junto a su endoscopio, maneja la pluma con fuerte soltura (valga la expresión) para tener ya lanzados a los vientos de la cultura chilena catorce novelas y tres colecciones de cuentos, en un afán creativo que se inició en 1982 con “El Informe Mancini, Cerro Santa María”, que sin embargo lleva como autor el nombre de Francisco Simón, al igual que su siguiente libro, ”Los Mapas Secretos de América Latina”.
Los once cuentos que conforman el volumen que tenemos entre manos, dan cuenta de una poderosa mentalidad creadora y observadora, con escenarios universales, en un estilo que se lee sin poder soltar el texto, tal cual sucede con García Márquez. En “El Hombre que Hacía llegar el Invierno”, por ejemplo, narra la anécdota, de notable argumento y trabajado lenguaje de un soldado inglés, sacado de una realidad vigente, dándose el caso de que, al pie del cuento hay citas de un texto anterior.
Esta universalidad del médico y escritor, la extrae de su trayectoria como diplomático, muy semejante al olvidado médico maulino Juan Marín, quien dejó la medicina por las letras y la diplomacia.
Pero Francisco Rivas nos trae ese mundo tan rico de su experiencia en cada uno de estos cuentos, todos poderosos en su confección, plenos de esencia y ciencia. Reciedumbre creativa que el simple análisis de un artículo no puede exhibir ni describir. Así saltamos de la “Estación de Transito”, el último cuento, con el deslumbramiento de haber recorrido una creación literaria de superior nivel, de profundo aliento. Nuestra hoja de notas está llena de citas sacadas de cada pieza (porque cada cuento es una pieza) donde el autor crea mundos, personajes, ambientes, metáforas e imágenes, todos pleno de fortaleza y acento de eternidad.
Hace años, tal vez en 1987, habíamos leído un artículo de Juan Manuel Vial en La Tercera. Lo hemos encontrado entre nuestros papeles, donde se refiere al Premio Planeta –Casamérica logrado por Rivas ese año con “El Fabricante de Ausencias”. ¿Hay acento más notable que en un título similar? Tras él quedan muchos narradores que no han logrado sacar su pluma de la tradición narradora. Francisco Rivas ha entrado en la selva de las letras y con un machete, su palabra, abre caminos a lugares infinitos. “De Rivas Cuentos” (todo un título para un libro) es fruto de ese talento surgido del quirófano o tal vez de la mesa de la morgue, el lugar de los médicos. No concordamos con el juicio de Vial cuando expresa, “el monumental conocimiento del autor tiende a ser excesivo como componente”. Pensamos que ahí radica su robusta inspiración, casi avasalladora para el lector, quien deja el libro con el deslumbramiento del que termina un viaje portentoso.
Estamos, evidentemente, ante un autor de fuerza indesmentible. Concordamos con la aseveración de la prologuista Antonia Cabezas, cuando, al referirse a su capacidad de escritor dice: “las flechas lanzadas dan directo en el centro de nuestra atención que se mantiene en vuelo desde las primeras líneas”.
Agradecemos a nuestro compañero de medio siglo, Juan Camilo Lorca el enviarnos este libro. Hace un momento lo hojeaba un amigo y acaba de decirnos: “tienes que prestármelo, no puede dejar de leerlo”.
Esa es la magia y la verdadera función de un autor.

JAIME GONZALEZ COLVILLE
Academia Chilena de la Historia
Freddy Mora | Imprimir | 539