sábado 03 de diciembre del 2022
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Deportes 20-11-2022
La dupla de hierro del Vóley Beach: Primos Grimalt

Los primos Grimalt, Esteban (31) y Marco (33) llevan más de una década representando a Chile como voleibolistas profesionales en diferentes arenas del mundo. Su popularidad crece día a día en redes sociales, no solo por su gran desempeño deportivo en Vóley Beach, sino por sus atléticos cuerpos, los cuales entrenaron determinadamente al 100% durante los dos años de pandemia.

“Cuando comenzó la pandemia replanteamos nuestros objetivos y nos adaptamos a la realidad que estábamos viviendo. Con Marco, armamos un gimnasio y pusimos el foco en la parte física que era lo que podíamos trabajar al 100% en ese período. No así el vóley técnico en la arena, en los fundamentos. Pero sí nos propusimos llegar a nuestro mejor estado físico o estado atlético de nuestra carrera y yo creo que lo conseguimos. Nuestros objetivos seguían siendo los mismos a pesar de que cambió el camino y, finalmente, conseguimos clasificar a los JJ.OO de Tokio con un resultado histórico”, detalla Esteban, quien estudia Ingeniería Ambiental en la U. Andrés Bello.

Aunque ambos son determinados, excelentes deportistas de alto rendimiento y muy exigentes, los primos Grimalt tienen personalidades muy distintas, uno más histriónico y otro más relajado, pero igual de entusiasta, logran hacer el perfecto match para destacarse en uno de los deportes playa más vistos internacionalmente y que hoy los tienen como Campeones Sudamericanos de los ODESUR Asunción Paraguay 2022, Campeones Élite 16 Gstaad Suiza World Tour, Plata Final Sudamericana Uberladia Brasil y 9nos Ranking Mundial 2022.

Marco, comenta que este 2022 la ruta ha sido más acotada que los anteriores: “Hoy ser campeones del Beach Pro Tour, de los ODESUR y en el lugar número 9 del Mundo es un gran orgullo para nosotros. Lo que viene ahora es continuar entrenando, tenemos varios eventos entre medio y estamos como siempre tratando de encontrar nuestra mejor versión”, comenta el estudiante de Administración de Empresas de la UNAB.

Si bien ambos son estrategas, ordenados y una “Dupla de hierro”, Esteban y Marco llevan orgullosamente un legado familiar de 51 años de Vóleibol. Los Grimalt, son una familia numerosa de origen español, fueron siete hermanos los que comenzaron a innovar jugando una disciplina que en ese entonces -los ’70- era algo diferente a lo tradicional, Jaime (Papá de Esteban y mellizo de Lucía) ambos fueron campeones nacionales Voleibol indoor, asimismo, destacaron, Rodrigo, ex director del Instituto Nacional del Deporte y actual entrenador de estos primos que hoy hacen historia.

“El Vóleibol llegó de forma natural y en el momento justo”, cuenta Roberto Grimalt, al recordar cuando Marco, a los 12 años, ya era campeón mini en vóley. Hoy, retirado de las pistas, detalla que siempre fue partidario de que sus hijos hicieran alguna actividad física, independiente de que, en su casa en Los Andes, donde ‘hacemos unas pichanguitas’ de vóley entre todos hasta el día de hoy”, dice.

“Como a mí me gustaba el deporte y siempre fuimos familia grande y hacíamos deporte, quería que mi hijo también siguiera ese camino, fuera fútbol, básquetbol, vóleibol o cualquier actividad física, porque es sano y le haría bien. Hoy, al ver lo que han logrado con tanto esfuerzo, me queda claro que incentivarlo fue lo correcto y me siento orgulloso de todo lo que han hecho Marco y Esteban”, relata Roberto Grimalt.

Por el lado de Esteban, su padre Jaime -actual DT en Vóleibol en Linares- al igual que su madre Mónica Fuster, fueron seleccionados nacionales, por lo tanto, hicieron que Jaime segundo, hijo mayor de esta familia, fuese seleccionado nacional -hoy retirado- y Esteban creciera, respirara y vibrara con este deporte.

“En la crianza de nuestros hijos, fue normal ir a campeonatos y partidos de Vóley. Cuando partió Jaime, el hermano mayor de Esteban, creció viendo cómo era estar ligado al alto rendimiento. Lo que había que hacer y cómo se entrenaba. Luego, cuando Esteban se decidió por el Vóleibol, entró en la dinámica de entrenar profesionalmente, hacer el rito del desayuno, que son ‘los desayunos de carne con arroz’ bien contundentes, por el desgaste energético, lógicamente”, comenta Jaime.

Por su parte, Jaime, quien aún sigue inmerso en el Vóleibol, también indica que los ‘Primos Grimalt’ no son sólo músculo y estrategia, también tienen algo que va más allá: “Ellos son una de las pocas duplas que han permanecido juntas durante tanto tiempo en la arena. Este es un deporte que desgasta y, lógicamente, por lo competitivo que es siempre hay roces, esto no ha pasado con nuestros hijos, porque el ambiente familiar que tenemos, el ser una familia unida ha sido parte del proceso de crecimiento y desarrollo de la carrera profesional de ellos”.

“A ellos les tomó diez años llegar donde están, llegar a ser reconocidos y tener un lugar en el mundo, no sólo en Chile, y eso ha sido fruto de su trabajo y constancia. Fueron diez largos años donde hubo que tocar puertas, financiar muchas cosas para lograr dedicarse profesionalmente a esta actividad y así posicionarse como los mejores voleibolistas del mundo, porque así lo veo yo”, concluye uno de los patriarcas de esta familia de deportistas.

LA FAMILIA, GRAN MOTOR

La influencia familiar en la crianza de los deportistas que hoy hacen historia en las canchas, pistas y piscinas de Chile, es trascendental para sus logros. Pero, no siempre hay familias que son buenas para el deporte, que no lo llevan en el ADN, pero aun así apoyan a sus hijos.

Paula Ortiz, psicóloga deportiva y directora del Instituto del Deporte y Bienestar de la U. Andrés Bello, explica que los padres tienen una misión muy compleja en esta tarea. “Detectar un deportista pueda llegar a ser de alto rendimiento es difícil, porque es una apuesta que uno -padres- no sabe si irá a lograr el objetivo. Por lo tanto, como familia el apoyo es fundamental”.

La académica además precisa que para que funcione una carrera de deportistas de alto rendimiento, se deben considerar ciertos aspectos: “En el hogar deben estar todas las posibilidades de estructura como espacios. Además, considerar la logística para los entrenamientos, los torneos y los viajes. El acompañamiento es súper importante. Los papás deben tenerlo súper claro en cuanto a generar la estructura y la disciplina que se necesita para que un deportista tenga mayor probabilidad de que logre ser de alto rendimiento, fuera del soporte emocional que implica el camino del deportista”.

Ortiz comenta que las familias de deportistas exitosos tienen un sello: “Está demostrado que, en el sistema familiar, donde el centro pasa a ser el desarrollo del deporte, son familias que de alguna forma logran configurar y crear un proyecto en torno al desarrollo y estimulación de la actividad física, lo que se traduce en éxito para sus hijos”.

En síntesis, la experta indica que el rol de los padres es de estimuladores y promotores. No obstante, “hay casos de papás más maltratadores, otros más de sostenedores emocionales y en ambas situaciones, deportistas exitosos. No hay una regla o receta específica, siempre depende del sistema y características donde se desenvuelva el deportista”, concluye la académica UNAB.


Freddy Mora | Imprimir | 288