Tuesday 08 de September del 2026
El Diario del Maule Sur
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Hoy
Opinión 30-08-2026
Automatizar procesos para recuperar la humanidad
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Reyes Mancebo
Country Leader de Eurofirms Group

El debate sobre la inteligencia artificial suele moverse entre extremos. Para algunos, destruirá empleos; para otros, resolverá casi todo. En la práctica, el desafío está en otro lugar: no tanto en la tecnología, sino en la velocidad con que está cambiando la forma de trabajar.
Los puestos no van a desaparecer por arte de magia. Muchos se están transformando o exigiendo nuevas capacidades. El World Economic Forum advirtió que cerca del 39% de las habilidades actuales quedará obsoleto antes de 2030. Cifras en España dicen que más de dos millones de empleos podrían transformarse o desaparecer durante la próxima década en el país ibérico, especialmente en funciones repetitivas o de gestión documental. A la vez, surgirán nuevos perfiles vinculados a datos, ciberseguridad y analítica avanzada.
La lectura es clara: el mercado laboral está subiendo la vara. Seguir buscando al “candidato perfecto” con procesos tradicionales ya no basta. El liderazgo no estará en encontrar talento listo, sino en desarrollarlo y prepararlo para las necesidades que vienen. El reskilling dejó de ser un beneficio adicional; hoy es una condición para seguir siendo competitivos.
Esta tensión también se ve en las nuevas generaciones. Se suele asumir que la Generación Z, por haber crecido en un entorno digital, sabe usar la inteligencia artificial con criterio. No es tan simple. Muchos jóvenes la incorporan en su rutina laboral, pero una parte importante no ha recibido formación específica. No rechazan la tecnología; piden orientación y una cultura que les enseñe a usarla con responsabilidad.
Sin embargo, en gestión del talento, esto exige una mirada distinta, pues poner a las personas primero no significa darle la espalda a la tecnología. Bien utilizada, puede ayudarnos a recuperar tiempo y profundidad. Las soluciones de matching basadas en IA permiten ordenar información y mejorar el encaje técnico de los perfiles, pero el objetivo nunca debería ser entregar la decisión final a un algoritmo.
El valor está en liberar al reclutador de la carga mecánica. Automatizar lo repetitivo permite dedicar más tiempo a lo que importa: conocer la historia del candidato, entender su capacidad de adaptación y su compatibilidad con la empresa. Todas ellas dimensiones que todavía requieren conversación y criterio humano.
La inteligencia artificial nos obliga a trabajar con más agilidad y mirada estratégica, aunque también recuerda algo esencia. Cuando todas las organizaciones tengan acceso a herramientas similares, la diferencia no estará en el software, sino en las personas que sepan usarlo con sentido. Automatizar procesos no debe alejarnos de lo humano; bien hecho, puede ser el camino para recuperarlo.


Freddy Mora | Imprimir | 119