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Sunday 18 de January del 2026
Opinión 12-12-2025
La Doble Moral de las Organizaciones Sistemas Perversos y Corrupción Institucionalizada
Luis Leyton Johns, Docente de Ingeniería en Administración en la Universidad Diego Portales e Ingeniería Comercial en la Universidad Estatal de O´Higgins.
Cuando daba mis primeros pasos en la docencia, ya hace bastantes años, un colega que tenía una importante experiencia en cargos ejecutivos dentro de la industria minera, me recomendó un libro que me pareció añejo en ese minuto (debido a su año de publicación, el año 1993). Que equivocado estuve, pues con el pasar del tiempo, observando y experimentando la realidad corporativa y organizacional puedo dar fe que ese libro del siglo pasado, está más vigente que nunca y debiese ser lectura obligatoria antes de ingresar al mercado laboral. Ese libro se llama “La doble moral de las organizaciones” y lo escribió el profesor Argentino Jorge Ricardo Etkin. A continuación les presento una pequeña reseña que espero les motive a conseguir y leer el texto.
En La doble moral de las organizaciones, el profesor Etkin expone con precisión quirúrgica una paradoja tan cotidiana como incomoda: las instituciones modernas proclaman ciertos valores, por ejemplo; transparencia, ética, participación, innovación, mientras en la práctica operan bajo lógicas que contradicen esas mismas declaraciones. Esta disociación entre el “deber ser” y “los hechos” es lo que el autor denomina doble moral organizacional, una especie de diseño simbólico que permite a las organizaciones conservar legitimidad mientras sostienen dinámicas internas que muchas veces reproducen desigualdad, ineficiencia, arbitrariedad e incluso malas prácticas.
El profesor Etkin no plantea su tesis como un ataque moralista, sino como un análisis estructural. La doble moral, argumenta: “no es un accidente sino un mecanismo de supervivencia institucional: una forma de gestionar tensiones, de ordenar jerarquías y de coordinar comportamientos en escenarios donde los discursos deben complacer a la opinión pública, a los gobiernos corporativos y a las comunidades internas”. La ética, en este sentido, se convierte en un lenguaje, no siempre en una práctica y las organizaciones aprenden a administrar esa brecha.
Uno de los aciertos del libro es mostrar cómo esta doble moral no se expresa solo en grandes escándalos, fraudes o desviaciones éticas, sino en acciones cotidianas: reglamentos que no se cumplen, evaluaciones de desempeño que privilegian la docilidad y complacencia antes que la creatividad, procesos de participación meramente formales, programas de responsabilidad social que conviven con decisiones internas contradictorias e incluso grandes programas de desarrollo de la cultura organizacional acompañada de ajustes estructurales que se traducen en despidos másivos. Etkin ilustra estas tensiones mostrando cómo los valores declarados funcionan como un “marco de exhibición”, mientras que los valores operativos, los que realmente gobiernan las decisiones, responden a intereses más pragmáticos.
El texto también ofrece una reflexión especialmente pertinente para el contexto latinoamericano, donde muchas organizaciones, tanto públicas como privadas, se enfrentan a una crisis de confianza. El profesor Etkin invita a mirar más allá de la denuncia y propone comprender la doble moral como un síntoma de una gobernanza que requiere repensarse. Reconocer la brecha, sostiene, es el primer paso para cerrarla: sin este ejercicio de lucidez institucional, la ética se vuelve un ritual vacío.
En tiempos donde las sociedades exigen mayor coherencia y responsabilidad, la lectura de la doble moral de las organizaciones de Etkin es una advertencia y a la vez una guía. Nos recuerda que la verdadera transformación organizacional no comienza con nuevos slogans, con cambios de logo, rediseño de oficinas, con la contratación de las consultoras de moda, sino que comienza con una revisión profunda de los incentivos, las prácticas y las culturas internas. La doble moral de las organizaciones es, por tanto, un libro incómodo y necesario; una invitación a observar con mayor rigor aquello que preferimos no ver.
¿Les hace sentido el texto del profe Etkin? En todo caso cumplo con decir que cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia ;)
Freddy Mora | Imprimir | 200



